Richard Gere tiene una carrera exitosa y ha sido premiado muchas veces, pero el actor reveló que a sus 77 años el secreto de su felicidad se encuentra en un lado más simple: despertarse, mirar por la ventana, tener cerca sus libros y saber que su familia está bien. De acuerdo a los especialistas, su forma de ver el mundo se denomina savoring y es central para alcanzar una vida más feliz.
La clave de la felicidad de Richard Gere
En una entrevista que brindó a People, el actor aseguró que siente la felicidad con mayor intensidad cuando está en su casa en el norte del estado de Nueva York con su esposa, la publicista española Alejandra Silva. "Estoy mirando por la ventana y me siento muy agradecido de que haya árboles y jardines ahí abajo", explicó.
Y añadió: "Tengo mi piano, mis guitarras, mis libros y demás, mi hermosa esposa abajo, mis hijos en la escuela y todos sanos". "Eso es todo. Esa es la clave de mi felicidad", afirmó.
Esa reflexión tiene una denominación científica y que la psicología lleva años estudiando: el savoring, la facilidad de las personas para poder disfrutar de lo cotidiano y encontrar la felicidad en las cosas simples.
Qué es el savoring, la técnica que practica Richard Gere para ser feliz
El savoring consiste en detenerse conscientemente a apreciar las experiencias positivas del día a día. No se trata de conformarse con poco ni de vivir en un estado de felicidad permanente, sino de prestar atención a esos pequeños momentos agradables que muchas veces pasan desapercibidos porque la mente está ocupada en otra cosa.
La técnica fue desarrollada por los psicólogos Fred Bryant y Joseph Veroff, y parte de la idea de que aprender a enfocar la atención en lo positivo permite disfrutarlo con mayor intensidad y prolongar el bienestar que genera.
Un estudio publicado en la revista Emotion, que siguió durante diez días a 285 adultos de entre 25 y 85 años, encontró que las personas saboreaban más los momentos agradables cuando los compartían con alguien cercano, y que esa capacidad estaba asociada a un mayor bienestar psicológico. El mismo trabajo señaló que los adultos mayores son especialmente propensos a detenerse y disfrutar de forma consciente de las experiencias positivas, algo que coincide con el hábito que describió Gere.
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Los especialistas señalan que cuando la mente está ocupada con las preocupaciones habituales —el trabajo, los trámites, la salud de los padres, las tareas de los chicos— resulta casi imposible disfrutar plenamente de una charla con la pareja, un café o una caminata. Por eso, dos personas pueden vivir la misma experiencia y recordarla de manera completamente distinta: una apenas la percibe porque está pensando en sus pendientes, mientras que la otra logra detenerse, prestar atención y disfrutarla.
Lo mejor de la técnica del savoring es que, como la meditación, se puede entrenar hasta que se vuelve un hábito completamente natural como el de Richard Gere.
