Milhojas de zapallitos al horno: receta fácil y cremosa en pocos pasos

 Aprendé a preparar este plato simple con capas de zapallitos, huevos y crema. Ideal para una comida rápida, sabrosa y que gusta a todos.

16 de enero, 2026 | 18.24

Si buscás una receta que una simplicidad con un resultado espectacular, esta es para vos. Las milhojas de zapallitos al horno son la prueba de que con pocos ingredientes podés crear algo delicioso. Es ideal para cuando querés impresionar sin complicarte en la cocina.

Es perfecto para resolver una cena entre semana, un almuerzo familiar o incluso para llevar a una reunión. Se prepara con ingredientes básicos que seguramente tenés en tu heladera. Y lo mejor: no necesita de técnicas culinarias avanzadas.

Ingredientes básicos: lo único que vas a necesitar

La lista es corta y accesible. Necesitás 6 zapallitos (también conocidos como calabacines o zucchini), 5 huevos y 200 ml de crema de leche. Para condimentar, sólo sal y pimienta al gusto. El queso rallado es opcional, pero suma mucho.

Con esto ya tenés la base para un plato principal contundente. La crema le da esa textura sedosa y un sabor suave que equilibra perfecto con la verdura. Los huevos actúan como unión, creando una especie de soufflé entre las capas.

Paso a paso: cómo se hace el milhojas de zapallitos

Empezá batiendo los 5 huevos junto con los 200 ml de crema de leche. Condimentá esta mezcla con sal y pimienta. Batí solo hasta integrar, no hace falta que quede espumosa. Esta será la salsa que unirá todas las capas.

Luego, lavá bien los zapallitos y cortalos en rodajas finas. No hace falta que las peles. El grosor ideal es de aproximadamente 3 milímetros. Así se cocinarán parejo y quedarán tiernas, sin volverse acuosas.

Aceitá una fuente para horno (puede ser de vidrio o cerámica). Comenzá colocando una primera capa de rodajas de zapallito, superponiéndolas ligeramente como si fueran tejas. Luego, verté un poco de la mezcla de huevos y crema para cubrirlas.

Repetí el proceso de capas hasta terminar con los ingredientes. Generalmente, con dos o tres capas es suficiente. Presioná suavemente con una espátula para que todo se asiente y la mezcla líquida impregne bien las verduras.

Si optaste por el queso rallado, espolvorealó generosamente sobre la última capa. Esto va a formar una costra dorada deliciosa. También podés poner trocitos de queso fresco o mozzarella para que se derrita por dentro.

Llevá la fuente al horno precalentado a temperatura máxima (200-220°C). Horneá por aproximadamente 30 minutos. Controlá que la superficie esté dorada y que al insertar un cuchillo, éste salga limpio, indicando que los huevos están cocidos.

Extra tips para personalizar tu plato

Para darle un plus de sabor, agregá hierbas frescas entre las capas. La albahaca queda espectacular, pero también podés usar tomillo, romero o perejil. Si tenés un diente de ajo, rallalo y mezclalo con la crema.

Si buscás una versión más liviana, podés reemplazar la crema de leche por yogur natural entero. La textura será un poco diferente, pero igualmente rica. También podés sumar otras verduras en capas, como berenjenas o tomates.

¿Querés hacerlo más proteico? Agregá fetas de jamón cocido o trocitos de pollo cocido entre las capas. Es una excelente manera de reciclar sobras y transformarlas en un plato nuevo y atractivo para todos.