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Maquilladores coinciden: "A partir de los 50, una capa gruesa de maquillaje puede evidenciar líneas y poros"

Esta es la forma más adecuada de maquillarse la piel a partir de los 50 sin marcar arrugas, líneas de expresión ni poros, según expertos.

04 de septiembre, 2026 | 12.31
Maquillaje

A partir de cierta edad, maquillarse no consiste en cubrir más, sino en elegir mejor. Las texturas pesadas y las capas excesivas pueden terminar consiguiendo el efecto contrario al deseado, acumularse en las líneas de expresión, marcar los poros y hacer que la piel pierda naturalidad. Por eso, los maquilladores recomiendan apostar por fórmulas ligeras y acabados frescos, especialmente a partir de los 50.

El maquillador profesional Lewis Amarante explica en TELVA que "a partir de los 35 comienza a quitar peso a ese maquillaje, para llegar a los 50 con un look fresco, más natural, más ligero, más sofisticado". El objetivo, según el experto, es que el maquillaje realce el rostro sin convertirse en el protagonista. "No queremos marcar líneas, queremos un aspecto más natural de 'qué guapa es', no 'qué guapa está con todo ese maquillaje que lleva'", señala.

Menos cantidad y texturas más ligeras, la clave para el maquillaje perfecto a los 50

Uno de los principales errores después de los 50 es recurrir a demasiada cantidad de producto para intentar conseguir una piel uniforme. Sin embargo, una cobertura excesiva puede hacer más visibles precisamente aquellas zonas que se quieren disimular. "Acumular producto en líneas de expresión, evidenciar poros o restar naturalidad a la piel", advierte Amarante cuando se utiliza demasiado maquillaje.

Por eso, el maquillador apuesta por productos líquidos y en crema. "Se funden mucho mejor con la piel, dan un acabado más natural y son sencillos de trabajar", explica. Entre sus favoritos están las tintas para labios y mejillas y los coloretes en crema multifunción, que pueden utilizarse en diferentes zonas del rostro y permiten conseguir un resultado ligero sin necesidad de acumular productos.

La base también importa: mejor construir la cobertura poco a poco

Para conseguir un acabado natural, Amarante recomienda utilizar BB Creams o CC Creams cuando sea suficiente con una cobertura ligera. "Para conseguir una piel natural y luminosa es imprescindible, primero, el cuidado de la piel", afirma. Si se necesita una base más cubriente, el truco está en no aplicarla de manera uniforme por todo el rostro. El maquillador propone concentrar el producto en el centro y difuminarlo hacia los extremos, de modo que en los contornos quede una cantidad mínima.

También es importante evitar aplicar una gran cantidad de una sola vez. Según Amarante, es preferible construir la cobertura mediante capas finas, ya que una capa gruesa puede "evidenciar líneas, poros y marcar todo aquello que no queremos resaltar".

El colorete en crema, el producto que rejuvenece el maquillaje

Dentro de esta propuesta de maquillaje ligero, el colorete en crema ocupa un lugar protagonista. Amarante recomienda aplicarlo sobre las mejillas y difuminarlo con los dedos o con un pincel. El mismo producto puede utilizarse después sobre los párpados para aportar un toque sutil de color y, finalmente, sobre los labios.

"Aplícalo en las mejillas y difumínalo con los dedos o con un pincel. Con el producto que quede, puedes pasar ligeramente por los párpados para dar un ligero tono de color que dé vitalidad, pero sin que sea evidente que llevas una sombra", explica. En los labios, la idea es aplicarlo a pequeños toques para conseguir un resultado ligeramente difuminado. El maquillaje se completa con máscara de pestañas y unas cejas bien peinadas y fijadas.

Cuanto menos corrector, mejor

La zona de la ojera requiere especial cuidado porque el exceso de producto puede acumularse fácilmente en las líneas de expresión. Para evitarlo, Amarante aconseja no colocar el corrector directamente junto al ojo. Su técnica consiste en "colocar una pequeña cantidad aproximadamente a un centímetro de distancia, debajo del lagrimal, extender ligeramente y dejarlo reposar mientras continuas maquillándote".

Después de unos minutos, se puede terminar de difuminar. "La textura se va secando, se hace más densa", explica Amarante, lo que permite controlar mejor la cantidad aplicada. La clave vuelve a estar en evitar los excesos: "los excesos de producto terminan introduciéndose en las líneas de expresión y haciéndolas más evidentes", advierte.

Los tonos también pueden cambiar el resultado

Además de las texturas y las cantidades, el color tiene un papel importante. Amarante aconseja evitar las bases demasiado oscuras y los tonos excesivamente apagados en mejillas y labios. En los ojos, recomienda concentrar el color principalmente en el párpado superior en lugar de realizar un difuminado muy intenso bajo las pestañas inferiores, ya que puede acentuar visualmente la ojera. Para aportar vitalidad al rostro, sugiere recurrir a tonos cálidos que reproduzcan los colores que aparecen de forma natural en la piel.

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