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Maquilladores profesionales coinciden: "Este es el truco para que el corrector no marque las patas de gallo"

Cómo evitar que el corrector de ojeras te marque de más las líneas de expresión y las patas de gallo, según maquilladores expertos.

01 de septiembre, 2026 | 10.41
Maquillaje

A medida que pasan los años, es natural que la zona del contorno de ojos necesite algunos cambios en la forma de maquillarnos. Uno de los errores más habituales aparece al aplicar el corrector. Según maquilladores expertos, si se utiliza demasiado producto, una textura poco adecuada o se extiende por todo el contorno, las líneas de expresión pueden quedar todavía más visibles.

Para conseguir una mirada más descansada y luminosa, los maquilladores coinciden en tres claves: elegir una fórmula hidratante y flexible, utilizar una cantidad mínima y colocar el producto únicamente donde realmente hace falta. Además, recomiendan optar por correctores cremosos y evitar los acabados demasiado mates. En las pieles maduras, especialmente cuando el contorno de ojos tiende a estar seco, los productos excesivamente mates pueden asentarse en las pequeñas líneas y hacerlas más evidentes.

Cómo maquillar las pieles maduras con corrector para no marcar de más las patas de gallo.

La maquilladora Michele Shakeshaft explica en Marie Claire que "las fórmulas mates tienden a realzar las líneas finas y pueden resultar muy severas en las pieles más secas". Por eso, recomienda buscar correctores descritos como cremosos, hidratantes o fáciles de difuminar. Joseph Carrillo también pone el foco en la textura en declaraciones a Allure y asegura que, cuando se trata de disimular las patas de gallo, "la textura importa más que la cobertura".

El maquillador dice que conviene apostar por fórmulas flexibles e hidratantes en lugar de correctores muy densos o mates. Según explica, los productos finos, similares a un sérum, acompañan mejor el movimiento natural de la piel y permiten conseguir un resultado más natural durante el día.

La cantidad de corrector también puede marcar la diferencia

Otro de los errores frecuentes consiste en aplicar una cantidad excesiva de producto debajo de los ojos. Aunque esta técnica pueda resultar habitual en determinados maquillajes, no siempre es la más favorecedora cuando existen líneas de expresión. La maquilladora Caroline Barnes aconseja en Allure comenzar con un solo punto de corrector si se utiliza un producto con aplicador y añadir más únicamente si después de difuminarlo sigue siendo necesario.

Joseph Carrillo lo resume de forma muy sencilla: "Este es el truco para que el corrector no marque las patas de gallo, menos producto". La razón está en el movimiento constante del contorno de ojos. Parpadear, hablar o sonreír hace que la piel se pliegue continuamente y que el exceso de maquillaje pueda acumularse precisamente en esas pequeñas líneas. Por eso, es preferible empezar con una cantidad muy pequeña, difuminarla y esperar unos segundos antes de decidir si hace falta añadir una segunda capa. Así se consigue cobertura sin sobrecargar la zona.

Aplicar el producto solo donde necesites corregir la oscuridad

La tercera clave está relacionada con el lugar exacto donde se coloca el corrector. No es necesario cubrir toda la ojera para conseguir una mirada más despierta. Gato, maquillador de Maybelline New York, recomienda en Vogue España "utilizar un toque de corrector únicamente donde se marca la ojera, que suele ser debajo del lagrimal". Esta zona interna suele concentrar buena parte de la oscuridad que queremos neutralizar. En cambio, llevar el producto hacia el extremo exterior del ojo puede resultar contraproducente, ya que es precisamente ahí donde suelen hacerse más visibles las líneas al sonreír.

La maquilladora Sandy Linter también señala en Vogue España que la sombra suele concentrarse en el ángulo interno, mientras que la zona exterior se marca con el movimiento de la sonrisa. Por eso, cubrirla de corrector no necesariamente aporta más luminosidad y sí puede sumar producto sobre las arrugas. Una vez elegida la fórmula y localizada la zona que necesita corrección, la manera de aplicarlo también importa. Los expertos aconsejan trabajar mediante pequeños toques, evitando frotar o arrastrar el corrector hacia el extremo exterior del ojo. También se aconseja utilizar los dedos para aplicarlo ya que el calor de las manos puede ayudar a integrar el producto con la piel. 

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