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Confirmado por dermatólogos: "A partir de los 50, este es un error muy común si buscás mejorar la pérdida de firmeza y las arrugas"

Este es el error más común que las mujeres de 50 años en adelante cometen al hacer su rutina de skincare, según dermatólogos.

30 de septiembre, 2026 | 11.23
piel

A medida que pasan los años, la piel pasa por diferentes cambios que pueden hacerse cada vez más visibles. Las arrugas, las manchas, la pérdida de firmeza y la sequedad forman parte de un proceso en el que intervienen tanto el paso del tiempo como otros factores externos, como la exposición solar y determinados hábitos diarios.

Cuando se quieren mejorar estos signos, hay un error muy común que muchas mujeres cometen, exigirle demasiado a la piel con una limpieza excesiva o demasiado agresiva. "Para mejorar las arrugas, las manchas y la pérdida de firmeza a partir de los 50, un error es pasarnos con la limpieza y el ganador absoluto es el famoso retinol", explica la dermatóloga Ana Molina en sus redes sociales.

Cómo prevenir pérdida de firmeza y arrugas a los 50

Por qué no conviene exagerar con la limpieza

Una piel madura no necesariamente necesita una rutina más intensa. De hecho, aumentar la frecuencia de las exfoliaciones o utilizar productos demasiado agresivos puede terminar alterando la barrera cutánea. "Cuando forzamos el ritmo de renovación celular de manera descontrolada, lo único que logramos es destruir el manto hidrolipídico que nos protege del exterior", asegura Ana Molina.

Por eso, limpiar más o exfoliar con mayor frecuencia no significa necesariamente conseguir una piel más luminosa, firme o uniforme. Al contrario, una rutina demasiado agresiva puede favorecer la sequedad y hacer que la piel se vea más apagada. Además, otro error frecuente es acumular demasiados productos. Según explica la dermatóloga, "aunque la piel no respira, sí que la podemos asfixiar de productos, lo que se llama piel asfíctica". Cuando esto sucede, la piel puede adquirir un aspecto más cetrino y apagado.

Retinol, el activo que se destaca para combatir los signos de la edad

Si hay un ingrediente que ocupa un lugar destacado cuando se habla de envejecimiento cutáneo, el retinol. Este derivado de la vitamina A forma parte de la familia de los retinoides y se utiliza en diferentes productos cosméticos, desde sérums y cremas hasta contornos de ojos.

Su interés está relacionado con su capacidad para favorecer la renovación de la piel y estimular procesos vinculados con la producción de colágeno y ácido hialurónico. Por eso, puede utilizarse para trabajar distintos signos asociados al envejecimiento. "El ganador absoluto es el famoso retinol", sostiene Ana Molina.

Pero no es el único activo que merece atención. La dermatóloga también destaca otros ingredientes que están ganando protagonismo a medida que aumenta la evidencia científica disponible. Entre ellos menciona a los péptidos y a los factores epigenéticos. "Como los péptidos o los factores epigenéticos, que van acumulando más evidencia científica", señala Molina.

Una rutina sencilla para cuidar la piel madura

La rutina que propone Ana Molina propone proteger durante el día y trabajar sobre los signos del envejecimiento durante la noche. Por la mañana, después de limpiar la piel, se puede incorporar un sérum antioxidante, como uno con vitamina C, y completar la rutina con un protector solar de amplio espectro SPF 50+.

Por la noche, en cambio, pueden utilizarse activos destinados a trabajar sobre los signos del envejecimiento, como los retinoides, los hidroxiácidos o los factores epigenéticos. No hace falta convertir el cuidado facial en una rutina interminable. Elegir pocos productos con ingredientes adecuados puede ser más útil que combinar numerosas fórmulas sin un objetivo concreto.

El protector solar, un paso que no debería faltar

La exposición a la radiación ultravioleta tiene un papel clave en el envejecimiento cutáneo y también está relacionada con el desarrollo del cáncer de piel. Por eso, el protector solar debería formar parte de la rutina cotidiana desde edades tempranas. "La mayor parte del cáncer de piel que se produce en la edad adulta se gesta durante esos primeros 20 años de vida", explica Ana Molina. Por esta razón, usar protector fundamental es el paso que nunca puede faltar en tu rutina de skincare.

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