El último miércoles, Alemania fue escenario de un evento que mezcló deporte y protocolo al máximo nivel con la llegada de la princesa Amalia de Paìses Bajos para inaugurar los Campeonatos del Mundo FEI Aachen 2026. La heredera al trono neerlandés e hija de Máxima Zorreguieta se convirtió en el centro de atención al hacer su aparición en un histórico carruaje rael para cerrar la ceremonia con un despliegue de elegancia pocas veces visto en un acto deportivo.
Desde semanas atrás estaba confirmada la presencia de la primogénita de los reyes Guillermo y Máxima en esta cita, pero nadie esperaba que su aparición transformara la inauguración en una auténtica alfombra roja. Aachen se volvió el escenario de un recibimiento histórico, sumando a otras figuras reales como la infanta Elena, Zara Tindall, nieta de la reina Isabel II, y la princesa Benedicta de Dinamarca.
La historia del carruaje y su vìnculo con los carruajes
El momento más destacado fue la llegada de la princesa Amalia en una carroza centenaria, un carruaje de 1898 conocido como Crème Calèche, perteneciente a la dinastía Orange-Nassau y custodiado por las Reales Caballerizas de los Países Bajos. Esta emblemática pieza fue utilizada por la reina Guillermina y fue escoltada por jinetes destacados durante el desfile de las naciones en el Sportpark Soers.
Más allá del protocolo, la presencia de Amalia tuvo un sentido muy personal. La princesa cumplió un sueño infantil al participar en un evento de hípica profesional que conecta directamente con una de sus pasiones más profundas: el mundo ecuestre. Desde pequeña, Amalia recibió una formación exhaustiva en esta disciplina, que hoy sigue siendo una de sus grandes aficiones.
Su vínculo con los caballos es tan fuerte que tiene un corcel propio llamado Mojito, con quien entrena habitualmente y que representa su refugio personal. Durante su visita a los Establos Reales, la princesa compartió momentos emotivos y mostró su cercanía con los asistentes, además de atender a los medios con una sonrisa radiante.
“Es increíblemente genial estar aquí. No es cualquier cosa, es la Copa del Mundo de Aquisgrán”, aseguró Amalia con entusiasmo. Además, confesó su amor por los caballos: “Es lo mejor para mí encontrarme aquí en este momento. Míralos, son tan hermosos estos caballos. Realmente me enamoro”.
