Tener el pelo brilloso no es algo que dependa únicamente de la genética o de los productos que utilices en el cabello. Gran parte del brillo capilar tiene que ver con la temperatura del agua que usás al enjuagarte el shampoo en la ducha, según expertos.
Ana Martínez, estilista capilar, asegura en CLARA: "Terminar el lavado con agua fría favorece que el cabello refleje mejor la luz y se vea mucho más brillante". La experta explica que no es necesario realizar todo el lavado con agua fría, sino que basta con bajar la temperatura durante el último enjuague. Esta tarea tan simple es lo que más ayuda a que la superficie del cabello se vea lisa y refleje mejor la luz.
Pero, además de prestar atención a la temperatura del agua, hay otros factores que pueden influir en que el cabello se vea apagado, áspero o sin vida. La salud de la cutícula es especialmente importante, ya que es la capa más externa de la fibra capilar y la responsable de que la melena pueda reflejar la luz de manera uniforme.
Por qué la cutícula es la clave para tener un pelo brillante
Antes de recurrir a aceites, sérums o productos con acabado glossy, es importante entender que el brillo brilloso empieza con una fibra capilar cuidada. "Si queremos conseguir más brillo, nuestro principal objetivo debe ser cuidar la fibra capilar", explica Ana Martínez, estilista capilar y Education Manager de Jean Louis David.
Cuando la cutícula está intacta y sus escamas permanecen alineadas, la superficie del cabello es más uniforme y la luz puede reflejarse mejor. En cambio, cuando está dañada por el sol, las herramientas de calor, la coloración o una rutina inadecuada, las escamas se levantan y la melena puede verse más opaca y áspera. Por eso, conseguir un cabello luminoso no consiste simplemente en cubrirlo de productos para darle brillo de manera momentánea, sino en mantener la fibra capilar en buenas condiciones.
El último aclarado con agua fría puede marcar la diferencia
El momento clave llega al final del lavado. No hace falta someter el cabello a una ducha helada para conseguir una melena más brillante: simplemente se puede reducir progresivamente la temperatura del agua durante el último aclarado. Además, abusar del agua demasiado caliente tampoco es recomendable, ya que puede resultar agresivo para la fibra capilar y favorecer que el cabello pierda su aspecto saludable. Lo importante es encontrar un punto intermedio y reservar el agua más fresca para el final del lavado.
Este pequeño cambio en la rutina puede acompañarse de otros cuidados que ayuden a mantener la cutícula lisa, como utilizar productos adecuados para nuestro tipo de cabello y evitar lavados excesivamente agresivos.
Los productos leave-in también ayudan a potenciar el brillo
Aunque el agua fría puede mejorar el aspecto de la melena, no es el único recurso para conseguir un pelo luminoso. Los productos sin aclarado también pueden convertirse en grandes aliados, especialmente cuando el cabello está seco, encrespado o necesita un extra de hidratación. "Los productos leave-in aportan brillo porque sellan la cutícula, proporcionan hidratación continua y reducen el frizz", asegura Ana Martínez.
Al suavizar la superficie del cabello, estos productos ayudan a que la luz se refleje de una manera más uniforme y dejan una apariencia más pulida. La clave está en elegir una fórmula adecuada para las necesidades de cada melena y utilizar una cantidad moderada para evitar que el cabello quede pesado o con aspecto graso.
Proteger el pelo del calor también es fundamental
Por otro lado, también es importante proteger el cabello de las fuentes de calor como el secador o la planchita, ya que esto puede afectar la fibra capilar y hacer que pierda progresivamente su aspecto brillante. Por eso, los expertos recomiendan utilizar siempre un protector térmico antes de recurrir a herramientas de calor.
También es importante prestar atención al cepillado, ya que hacerlo correctamente ayuda a mantener la cutícula más ordenada y a distribuir los aceites naturales del cabello desde la raíz hacia los medios y las puntas. Además de lavar el cabello con agua fría, protegerlo del daño es fundamental para tener un cabello brillante.
