Elegir entre las dos antenas de Starlink que hoy se consiguen en la Argentina no es una cuestión de cuál es mejor, sino de para qué la vas a usar. La diferencia de precio es grande, y también lo es la propuesta detrás de cada modelo.
El Kit Estándar V4 se consigue a $499.999, mientras que el Kit Mini X cuesta $299.000 en la tienda oficial de Mercado Libre, y hasta $299.999 en cadenas como Cetrogar, La Anónima y On City. Se trata de una brecha considerable que, según el caso, puede o no justificarse.
Velocidad: la estándar le gana por lejos
La antena fija ofrece velocidades de descarga que superan de forma constante los 250 Mbps, con picos de hasta 400 Mbps en condiciones óptimas. La versión compacta, en cambio, se mueve en un rango de 30 a 100 Mbps, con subidas de 5 a 25 Mbps. La latencia de ambas es baja, aunque el Mini X registra entre 23 y 60 milisegundos según las especificaciones oficiales.
Tamaño y alimentación, la otra gran diferencia
El Kit Estándar mide 59x38 centímetros y pesa 3,2 kilos, requiere instalación fija en el techo y conexión a 220 Volts. El Mini X, en cambio, es del tamaño de una notebook chica: 29x25 centímetros y apenas 1,1 kilo de peso, con el enrutador integrado dentro de la propia antena. Se alimenta con 12 Volts o con una batería portátil con puerto USB-C de 100 Watts, algo pensado directamente para el auto o para viajar.
Cobertura y planes mensuales
La antena fija cubre hasta 297 metros cuadrados con wifi de sexta generación, ideal para varias personas conectadas al mismo tiempo. El Mini X llega a 112 metros cuadrados, suficiente para un departamento chico o una casa rodante. En cuanto a los abonos, el plan Residencial Lite cuesta $45.000 mensuales, el Residencial Estándar $65.000, y los planes Itinerante arrancan en $63.000 para 100 GB y llegan a $140.000 para uso ilimitado en movimiento.
Si vivís en el campo o en una zona sin fibra, la balanza se inclina hacia el Kit Estándar. Si viajás seguido o necesitás conectividad portátil, el Mini X es la opción más lógica.
