Qué esperar de la Inteligencia Artificial en 2026, según los expertos

Especialistas de Argentina y el mundo coinciden en que este año la IA será la estrella de la economía global. 

12 de enero, 2026 | 16.10

El fenómeno de la Inteligencia Artificial no deja de sorprender. Más soluciones, más desafíos y más crecimiento en un mundo sacudido por diversos conflictos geopolíticos. Especialistas de Argentina y el mundo coinciden en que 2026 la IA será la estrella de la economía global.

Durante los últimos 12 meses se anunciaron múltiples inversiones y avances en materia de Inteligencia Artificial que, para muchos, todavía sonaban a promesas. Sin embargo, el consenso empieza a consolidarse: 2026 aparece como el año clave para esta tecnología, incluso frente a teorías apocalípticas que advierten sobre una supuesta burbuja a punto de estallar.

El verdadero desafío, que ya comenzó a transitarse, es la integración de la IA al trabajo humano. Lejos de una mirada exclusivamente reemplazante, la expectativa está puesta en mejorar el rendimiento de las personas. Algunas tareas serán automatizadas, pero eso permitiría liberar tiempo para otras funciones y, también, para una mejor calidad de vida.

Esta perspectiva es compartida por Google Cloud, que en un reciente comunicado señaló que 2026 estará marcado por la adaptación a gran escala de la Inteligencia Artificial en empresas de todo el mundo. El foco ya no estará en asistentes básicos, sino en sistemas integrados donde la IA colabore activamente con los humanos para generar mayor eficiencia.

En esa línea se expresa Rafael Ibañez, CEO de SkyOnline, empresa argentina de datacenter e infraestructura para soluciones de IA: "Tareas que antes eran repetitivas, aburrían a los trabajadores e inducían al error por excesiva confianza ya se pueden llevar a cabo con la tecnología, mejorando la calidad de vida de todos nosotros”.

El impacto económico también ocupa un lugar central en las proyecciones. BlackRock afirmó que "durante los últimos 150 años, el crecimiento de EE.UU. se ha mantenido notablemente cerca de una tendencia del 2%” y consideran “posible que la IA pueda impulsar el crecimiento por encima de esa tendencia". Un cambio de magnitud histórica. Lejos de ser un fenómeno exclusivo del país norteamericano, desde Oxford sostienen que la inversión en esta tecnología se mantendrá en “máximos históricos” e incluso podría “sorprender al alza”.

Para los especialistas, 2026 será además un año de depuración, en el que se definirá qué desarrollos serán realmente relevantes y cuáles quedarán en el camino. Así lo plantea Germano Couy, Copresidente de la Región Panamericana de Acer: “Entramos en una etapa donde el hardware responde a la IA y la IA responde a las personas porque el impacto más profundo no es tecnológico, es humano”.

Argentina tampoco queda al margen de este escenario. El país registró un crecimiento interanual del 20,8% en exportaciones de servicios basados en infraestructura digital, alcanzando un récord de US$ 9.700 millones, según Argencon, la entidad que nuclea a empresas de todas las verticales de la Economía del Conocimiento. De acuerdo a un informe del mismo organismo, la proyección es alcanzar los US$ 30.000 millones de dólares en el mediano plazo.

En ese contexto, Ibañez remarcó que “la IA está impulsando la economía del conocimiento y el país cuenta con un gran potencial por su talento y desarrollo en tecnologías descentralizadas”. Además, advirtió sobre la aceleración de los ciclos de inversión: “para ser eficientes hay que invertir en renovación tecnológica, lo que antes se hacía cada 5 o 10 años ahora se redujo a la mitad del tiempo, por ende esto genera mucho movimiento económico. Hay que tener en cuenta que por cada MW se requiere una inversión de aproximadamente 10 millones de dólares”.

Riesgos y tensiones para este año

No obstante, el avance acelerado de la Inteligencia Artificial también expone tensiones y riesgos. Según el empresario, uno de los principales desafíos es que los gobiernos logren acompañar el ritmo de la innovación tecnológica. “Muchas veces la legislación llega tarde en términos de ciberseguridad o responsabilidad social por ejemplo”, explicó, lo que deja un terreno fértil para estafas, usurpación de identidad y la difusión de imágenes alteradas mediante esta tecnología.

El impacto de la ciberdelincuencia ya es significativo en el mundo de los negocios. De acuerdo con EY España, durante 2025 tuvo un costo global estimado en 10,5 billones de dólares. Frente a este escenario, Ibañez concluyó: “Es fundamental un monitoreo 24/7 en tiempo real, con protocolos que permitan responder rápidamente a cualquier ataque y mitigar riesgos lo antes posible, buscando evitar que se conviertan en problemas graves”.