Tener el WiFi y Bluetooth activados en el celular puede parecer algo inofensivo, pero hacerlo en lugares públicos puede aumentar los riesgos de sufrir un ciberataque. Redes abiertas, dispositivos desconocidos y conexiones falsas pueden convertirse en una puerta de entrada para el robo de información, el acceso a datos personales o la instalación de malware.
El peligro no está únicamente en conectarse a una red WiFi pública. Según advierten especialistas, mantener activas estas funciones expone al usuario a ataques capaces de interceptar comunicaciones, suplantar redes legítimas o aprovechar vulnerabilidades del propio dispositivo. Por eso, la seguridad del celular también depende de prestar atención a las conexiones que permanecen habilitadas cuando estamos fuera de casa.
Los riesgos de conectarse a una red WiFi pública
Uno de los ataques más frecuentes es el denominado Man in the Middle o MitM. En este caso, un ciberdelincuente logra ubicarse entre el usuario y el router para interceptar la información que circula por la red. El problema es que la víctima puede navegar con normalidad sin darse cuenta de que sus datos están siendo monitoreados o incluso copiados.
Otra amenaza son las redes WiFi falsas. Los atacantes pueden crear una conexión con un nombre similar al de una red legítima o directamente ofrecer una red gratuita sin contraseña. Al conectarse, el usuario puede quedar expuesto al robo de credenciales, archivos y otros datos sensibles.
Además, las redes abiertas pueden facilitar la distribución de malware, incluido el ransomware. Este tipo de software puede bloquear archivos o sistemas y exigir un pago para recuperar el acceso. También puede registrar contraseñas, acceder a correos electrónicos, comprometer cuentas e incluso realizar operaciones no autorizadas.
Por qué el Bluetooth también puede ser un problema
El Bluetooth tiene un alcance más limitado, pero eso no elimina los riesgos. Si la función permanece activa y visible, dispositivos cercanos pueden intentar conectarse sin autorización. Una de las técnicas mencionadas es el Bluesnarfing, que aprovecha debilidades en la comunicación Bluetooth para acceder a información almacenada en el celular.
Aunque el alcance suele ser de hasta 15 metros, puede resultar suficiente en aeropuertos, centros comerciales o eventos masivos.
Entre las señales que pueden indicar una posible vulneración aparecen los bloqueos inesperados, mensajes enviados sin autorización, un consumo inusual de batería, conexiones Bluetooth desconocidas y actividad extraña en cuentas bancarias o redes sociales.
Para reducir los riesgos, la recomendación es mantener actualizado el sistema operativo, las aplicaciones y el antivirus. También conviene evitar ingresar contraseñas, realizar operaciones bancarias o acceder a cuentas sensibles cuando se utiliza una red WiFi pública.
Desactivar el WiFi y Bluetooth cuando no son necesarios puede ser una medida simple, pero útil para reforzar la seguridad del celular en espacios públicos.
