Japón prepara un equipo de hackers con inteligencia artificial para atacar sus propios sistemas antes que los criminales. La decisión llega después de una ola de brechas que golpeó a empresas y municipios.
Cuando la defensa ya no alcanza, Japón elige jugar al ataque. El ministro de Economía, Ryosei Akazawa, anunció un grupo de especialistas que usará IA para buscar vulnerabilidades primero, en medio de una racha de incidentes informáticos que no da tregua.
Qué hará el equipo de hackers
El grupo estará formado por expertos en ciberseguridad que ejecutarán ataques controlados para reproducir las técnicas de los delincuentes. La idea es encontrar los puntos débiles del país con la misma velocidad con la que los buscan quienes los explotan. Según Akazawa, podría empezar a operar en noviembre.
Funcionará bajo la Agencia de la Plataforma de Innovación, que depende del Ministerio de Economía. El propio ministro pidió verificar con rigor la confiabilidad de sus integrantes, un detalle central cuando se da acceso a herramientas ofensivas. Su argumento: los defensores deben tener “una postura proactiva y preventiva”.
La ola de ataques que empujó la decisión
El 7 de octubre, un ransomware contra IDC Frontier, la filial de nube de SoftBank, afectó a 495 empresas y gobiernos locales, entre ellos una operadora ferroviaria. En las últimas semanas, además, más de 20 grandes compañías japonesas reconocieron ataques.
En varios municipios, los ataques obligaron a suspender las alertas de emergencia. La consultora TrendAI contó 600 ciberataques en los primeros nueve meses de 2026, más que en todo 2025. Y el exministro digital Masaaki Taira habló de un “estado de emergencia en el ciberespacio”, una frase que no equivale a una declaración formal del gobierno.
MÁS INFO
La IA, en las dos orillas
La firma GMO Cybersecurity detectó que ARTEX, un agente de IA chino diseñado para pruebas de penetración, se usó en ataques recientes en Japón. Rastreó seis servidores vinculados y ocho empresas financieras y logísticas que informaron filtraciones entre septiembre y octubre. Según GMO, la herramienta también se habría usado contra instituciones financieras de Corea del Sur.
Es la paradoja que explica la jugada: el mismo software que sirve para auditar una red sirve para vulnerarla. Si el ataque se automatiza, la defensa también tiene que hacerlo. Desde octubre rige además una ley de ciberdefensa activa que permite neutralizar servidores extranjeros.
