El ransomware sigue siendo uno de los negocios más rentables del cibercrimen, y los números de este año lo confirman: los ataques en América Latina crecieron 25,5%, y México se llevó una porción importante de esa actividad.
Según un informe de SCILabs, la unidad de inteligencia de amenazas de Scitum, se identificaron 290 ataques vinculados con 50 variantes distintas entre enero y junio de este año, frente a los 231 casos del segundo semestre de 2025. México concentró el 17,93% de esa actividad regional, unos 52 casos, y quedó en segundo lugar detrás de Brasil, que reunió el 25,17%. Colombia completó el podio con el 11,03%.
Herramientas más potentes, parches más lentos
Para Marcos Polanco, director ejecutivo de Gobierno Corporativo y CISO de Scitum, el crecimiento responde a una combinación de factores: los atacantes cuentan con herramientas cada vez más efectivas, apoyadas en inteligencia artificial, mientras las organizaciones siguen teniendo dificultades para mantenerse al día con la instalación de parches de seguridad.
Tres grupos concentran casi la mitad de los ataques
El mercado del ransomware como servicio (RaaS) sigue creciendo: los operadores administran la infraestructura mientras los afiliados ejecutan las intrusiones a cambio de una parte del rescate. The Gentlemen se convirtió en la variante más activa de la región con al menos 49 ataques, seguida por Qilin con 46 y LockBit 5.0 con 43. Entre las tres concentraron el 47,59% de toda la actividad detectada. Qilin, en particular, aprovechó una falla crítica de autenticación en productos VPN de Check Point identificada como CVE-2026-50751.
Los sectores más golpeados
El sector de servicios lideró el ranking con el 19,66% de los ataques, unos 57 casos, seguido por el gobierno con el 11,72% y la manufactura con el 8,28%. Según Polanco, la clave para reducir el riesgo pasa por conocer los sistemas expuestos a internet, aplicar protección EDR en toda la infraestructura y mantener la autenticación multifactor activa, ya que las credenciales robadas siguen siendo uno de los principales caminos de entrada para los atacantes.
