La inteligencia artificial (IA) en las empresas enfrenta un desafío clave: su implementación no siempre se traduce en beneficios económicos. Según el 29th Global CEO Survey de PwC, publicado en enero de 2026, el 56% de los directores ejecutivos consultados no registró beneficios financieros significativos por el uso de esta tecnología. Además, apenas el 12% consiguió mejoras simultáneas en costos e ingresos.
A este panorama se suma un problema de control y seguridad de la información. El informe Data and AI Trust Gap de Veeam, publicado en junio de 2026, reveló que solo el 7% de las organizaciones sabe utilizar agentes de inteligencia artificial y que apenas el 29% puede identificar con precisión a qué sistemas accedió uno de estos agentes. Para Mendel, plataforma de gestión de gastos y viajes corporativos con IA, ambas dificultades tienen un origen común: la falta de objetivos definidos y de una adecuada gobernanza de datos.
Finanzas corporativas: el desafío de implementar IA con control
Las finanzas corporativas son una de las áreas donde la inteligencia artificial puede generar beneficios medibles, aunque también presentan riesgos importantes. La gestión de sueldos, tarjetas corporativas, gastos y pagos requiere proteger información sensible y establecer reglas claras sobre quién puede acceder a cada dato.
En ese contexto, Alejandro Zecler, cofundador y co-CEO de Mendel, comparó el avance de esta tecnología con un tsunami, debido a la velocidad de su expansión y al volumen de información que genera.
Según el ejecutivo, antes de incorporar IA, las empresas deben conocer qué datos poseen, quiénes pueden consultarlos y bajo qué condiciones. El objetivo no es solamente automatizar tareas, sino hacerlo con criterios de seguridad y resultados verificables.
Mendel, que opera con información financiera de más de 1.500 empresas en América Latina, asegura que su plataforma permite ahorrar 150 horas en tareas administrativas, reducir más del 20% de los gastos no deducibles y acelerar hasta ocho veces los cierres contables. También reporta un ahorro de 30 horas mensuales en la conciliación de facturas.
Cómo mejorar los resultados de la inteligencia artificial
Alan Karpovsky, cofundador y co-CEO de Mendel, sostuvo que la clave está en definir qué problema se busca resolver y qué datos se utilizarán antes de implementar la tecnología.
La compañía propone aplicar políticas de acceso y aprobación en el momento de cada transacción, en lugar de depender exclusivamente de auditorías posteriores. Su plataforma integra gastos, pagos, tarjetas y viajes corporativos en un mismo ecosistema, con información categorizada y trazable.
Fundada en México y con oficinas en Argentina y Chile, Mendel trabaja con clientes como Mercado Libre, FEMSA y McDonald's. Desde la empresa sostienen que integrar procesos, establecer controles preventivos y utilizar la IA con un propósito específico permite reducir riesgos y medir su impacto.
El planteo apunta a una conclusión central: incorporar herramientas de inteligencia artificial no garantiza mejores resultados. Para aprovechar su potencial, las organizaciones necesitan ordenar sus datos, definir reglas de uso y vincular cada implementación con objetivos concretos.
