La verdad detrás del ritual de la caña con ruda del 1° de agosto: ¿3 tragos o 7 sorbos?

Cada 1° de agosto vuelve la misma discusión sobre el ritual de la caña con ruda. Qué dice la tradición y por qué no existe una única respuesta.

01 de agosto, 2026 | 14.53

Cada 1° de agosto, miles de personas en la Argentina cumplen con uno de los rituales más populares del Día de la Pachamama, el de tomar caña con ruda en ayunas para pedir protección, salud y prosperidad. Sin embargo, año tras año surge la misma duda, ¿hay que tomar tres tragos o siete sorbos?

La respuesta puede sorprender a quienes buscan una regla exacta. Lo cierto es que no existe una única forma "correcta" de realizar el ritual, ya que la tradición fue transmitiéndose de generación en generación y adoptó variantes según cada familia y cada región.

¿Por qué algunos toman 3 tragos de caña con ruda?

Una de las versiones más extendidas indica que el 1° de agosto deben beberse tres tragos en ayunas, preferentemente durante las primeras horas de la mañana. Dentro de las creencias populares, el número tres está asociado al equilibrio, la protección y el inicio de un nuevo ciclo. Por eso, quienes siguen esta costumbre consideran que cada trago representa un deseo, dejar atrás las malas energías, cuidar la salud y atraer abundancia para los meses que vienen.

En muchos hogares, incluso, cada uno de esos tragos se acompaña con un pedido personal relacionado con el trabajo, la familia o los proyectos futuros.

¿Por qué otras personas toman 7 sorbos?

Otra tradición muy difundida sostiene que deben tomarse siete sorbos de caña con ruda. En distintas creencias espirituales, el siete simboliza la plenitud, la buena fortuna y la conexión con la naturaleza. Por ese motivo, quienes eligen esta variante creen que el ritual adquiere un significado más profundo y que la protección simbólica se extiende durante todo el año.

El ritual no responde a una norma religiosa ni a un protocolo establecido, sino a una costumbre cultural que fue adaptándose con el tiempo.

También hay quienes prefieren beber un único vaso o un solo trago. Todas estas variantes conviven desde hace décadas y forman parte de una misma tradición popular.

¿Cuál es la forma correcta?

La realidad es que no existe una cantidad oficial de tragos o sorbos. El ritual no responde a una norma religiosa ni a un protocolo establecido, sino a una costumbre cultural que fue adaptándose con el tiempo.

Por eso, tanto los tres tragos como los siete sorbos, e incluso el trago único, son considerados válidos dentro de las distintas tradiciones familiares y regionales. Lo más importante para quienes mantienen viva esta práctica es el valor simbólico del gesto y la intención con la que se realiza.

La costumbre tiene raíces en los pueblos guaraníes, que utilizaban la ruda por sus propiedades medicinales y protectoras. Con el paso de los años, la planta comenzó a mezclarse con caña blanca para elaborar una bebida que se consumía al comenzar agosto, una época en la que antiguamente aumentaban las enfermedades debido al frío, las lluvias y la escasez de alimentos.

Con el tiempo, la práctica dejó de estar vinculada únicamente al cuidado de la salud y pasó a convertirse en un ritual para atraer protección, alejar las malas energías y pedir prosperidad.