Septiembre llega con un cambio importante para los conductores de la Ciudad de Buenos Aires. Desde este mes se modifica el esquema de la Verificación Técnica Vehicular (VTV): el sistema deja atrás el modelo de plantas exclusivas y habilita una mayor cantidad de prestadores privados para realizar el trámite.
La modificación también impacta directamente en el bolsillo. Con la desregulación, ya no habrá un precio único fijado por el Gobierno porteño, sino que cada establecimiento autorizado podrá establecer su propia tarifa. En paralelo, el cronograma de vencimientos continúa atado al último número de la patente: en septiembre les corresponde a los vehículos terminados en 9.
VTV septiembre 2026: qué patentes deben hacer la revisión
El dato central para los conductores es sencillo: las patentes terminadas en 9 tienen septiembre como mes asignado para la VTV. El cronograma de la Ciudad distribuye los vencimientos durante el año de acuerdo con el último número del dominio:
- Patentes terminadas en 2: febrero.
- Terminadas en 3: marzo.
- Terminadas en 4: abril.
- Terminadas en 5: mayo.
- Terminadas en 6: junio.
- Terminadas en 7: julio.
- Terminadas en 8: agosto.
- Terminadas en 9: septiembre.
- Terminadas en 0: octubre.
- Terminadas en 1: noviembre.
Diciembre y enero no tienen un número asignado dentro del cronograma habitual. La fecha de vencimiento se determina por el número final de la patente y no simplemente por el momento en que el conductor realizó la inspección.
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Hay una precisión importante para quienes realizan la primera verificación. En CABA, los autos y motos particulares deben hacerla a partir del cuarto año de antigüedad, al tomar como referencia el mes y año de patentamiento, o cuando alcanzan los 64.000 kilómetros, lo que ocurra primero. Por ejemplo, un vehículo patentado en febrero de 2022 cuya patente termina en 9 debe realizar su primera VTV en septiembre de 2026 si no superó ese kilometraje.
Cuánto cuesta la VTV en CABA desde septiembre 2026
El cambio que comienza a regir este mes modifica también la lógica de los precios. La nueva normativa habilita la participación de prestadores privados y establece un esquema de libertad tarifaria. Esto significa que el Gobierno porteño deja de establecer un arancel único para todos los centros. Cada taller autorizado podrá definir cuánto cobra por la inspección, dentro del marco de las condiciones y controles establecidos por la Ciudad.
Como referencia, el valor del sistema anterior era de $96.968,19 para automóviles y $36.459,72 para motocicletas. Sin embargo, esos montos corresponden al esquema saliente y no funcionan como precio obligatorio para los nuevos establecimientos privados.
La Ciudad será la encargada de habilitar, supervisar y fiscalizar a los nuevos prestadores a través del Registro Único de Talleres de VTO. Los establecimientos deberán contar con infraestructura y equipamiento homologados y funcionar bajo la dirección técnica de un profesional responsable.
