¿Por qué las empresas prefieren tus habilidades y no tu currículum en 2026?

El mercado laboral cambió: grandes compañías eligen aptitudes demostrables antes que títulos o experiencia. 

05 de enero, 2026 | 19.01

En 2026, las reglas del mercado laboral dieron un giro radical. Hoy, lo que realmente importa para conseguir un empleo no es el currículum tradicional ni el título colgado en la pared, sino las habilidades prácticas y demostrables que el candidato puede aportar. Grandes empresas como Walmart, IBM y Google ya dejaron atrás el requisito de contar con un título universitario para cientos de sus puestos corporativos.

Según un estudio de ADP, un 94% de las compañías asegura que las contrataciones basadas en aptitudes superan a las que se hacen solo por títulos o años de experiencia. El currículum, que antes era la carta de presentación indispensable, ahora perdió peso frente a la capacidad real para desempeñarse en el puesto.

Un informe reciente de TestGorilla revela que el 53% de los empleadores ya eliminaron la exigencia del título académico, marcando un cambio notable respecto a años anteriores. Esto no significa que estudiar haya dejado de ser importante, sino que las empresas priorizan resultados concretos y habilidades comprobadas antes que credenciales académicas.

De hecho, el 90% de las firmas afirma cometer menos errores al contratar cuando se enfoca en las capacidades reales de los candidatos, en lugar de sus antecedentes formales. Esta tendencia refleja una búsqueda más eficiente y justa para cubrir puestos, al valorar lo que el trabajador puede hacer y no solo lo que dice haber estudiado.

Además, el proceso de selección se volvió más tecnológico. El 65% de las empresas utiliza inteligencia artificial para filtrar candidatos, aunque expertos de la Universidad de Maryland advierten que estos sistemas pueden arrastrar sesgos humanos, perjudicando a perfiles creativos o poco convencionales. Por eso, para destacar, no alcanza con decir “soy experto”: hay que demostrarlo con un portfolio interactivo y evidencias concretas de trabajo.

Esta transformación también es clave para la Generación Z, que enfrentaba el clásico círculo vicioso de no conseguir trabajo por falta de experiencia y no ganar experiencia porque nadie los contrataba. Ahora, las habilidades prácticas son la puerta para romper ese ciclo, mostrando potencial y capacidad de aprendizaje rápido, y así abrirse camino en el mundo laboral.

La inteligencia artificial filtra candidatos, pero puede tener sesgos humanos importantes.

¿Cómo podés demostrar tus habilidades prácticas?

Armá un portfolio digital que muestre proyectos reales. Incluí desde trabajos freelance hasta casos de estudio o soluciones que hayas desarrollado por tu cuenta. Un buen portfolio es tu mejor carta de presentación y le da contexto concreto a lo que decís saber.

Realizá cursos cortos con certificación y creá contenido público que respalde tu experiencia. Por ejemplo, si sos programador, subí código a GitHub; si sos diseñador, compartí tus piezas en Behance. Estas plataformas actúan como tu currículum vivo y verificable.

Grabá simulacros o "testimonios de habilidades". Si tu área lo permite, podés filmar un video corto resolviendo un problema común o mostrando tu proceso creativo. Esto le da una dimensión humana y tangible a tu perfil, diferenciándote al instante.

Solicitá recomendaciones específicas en LinkedIn o redes laborales. Pedile a clientes o colegas que destaquen una habilidad concreta que hayas usado en un proyecto. Estas referencias validadas por terceros tienen mucho más peso que una autodescripción en tu CV