La tranquilidad de Sarandí se vio alterada tras la denuncia contra una mujer a la que acusan de colocar carne con veneno para matar a los gatos de la zona. El conflicto escaló cuando una pareja del barrio decidió enfrentarla para reclamarle por la situación.
Según trascendió, la acusada los habría atacado tanto a él como a su esposa, y ambos terminaron con heridas en la cara tras el enfrentamiento.
El relato del denunciante y la agresión
Roberto Gogorza, médico anestesiólogo y vecino del barrio, contó que la mujer los atacó cuando fueron a reclamarle por la colocación del veneno. Ambos recurrieron al Cuerpo Médico Forense para dejar constancia de la agresión, antes de realizar la denuncia correspondiente ante la comisaría y la Fiscalía.
Durante el enfrentamiento, su esposa sufrió una lesión en un ojo, mientras que él recibió arañazos. También aseguró que su mujer cuenta ahora con un botón antipánico debido a la gravedad de la situación. Gogorza agregó que otra vecina habría sido agredida y sostuvo que las diferencias entre las familias vienen desde hace tiempo.
La advertencia por el riesgo para los chicos
El episodio ocurrió en la zona de Espora al 100, donde los vecinos aseguran haber visto en varias oportunidades a la sospechosa dejando carne picada envenenada en la terraza de su propiedad. El vecino advirtió que el sector donde habría sido colocado el raticida se encuentra a unos 10 metros del patio de una escuela con jardín y primaria.
En diálogo con la prensa, Gogorza sostuvo que el producto utilizado sería un raticida anticoagulante de acción prolongada. De acuerdo con su denuncia, la sustancia podría representar un riesgo si fuera ingerida accidentalmente por una persona. "Este es un producto que si lo consume un hijo tuyo de ocho o nueve años; o vos mismo, te podés morir", advirtió el médico.
El temor de la familia es que los granos puedan desplazarse por el viento o el agua y terminar en el sector donde juegan los alumnos. Por eso, Gogorza reclamó que se establezca un perímetro de protección en la zona lindera a la escuela mientras avanza la investigación.
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La muerte de varios gatos y la sospecha de los vecinos
El denunciante también vinculó la aparición del supuesto veneno con la muerte de varios gatos del barrio. Según relató, algunos de sus animales presentaron vómitos con sangre antes de morir, una situación que despertó sus sospechas sobre una posible intoxicación.
Gogorza sostiene que la sustancia encontrada podría estar relacionada con esos episodios, aunque será la investigación la que tendrá que determinar qué producto fue utilizado y cuál fue la causa de las muertes. La casa donde vive la acusada se encuentra en la zona de Espora, a pocos metros de la avenida Mitre y frente al Polo Judicial de Avellaneda.
El médico aseguró que ya realizó las denuncias correspondientes y espera que las autoridades determinen qué sustancia fue utilizada y si efectivamente existió un riesgo para los animales y las personas.
Mientras tanto, el principal reclamo de la familia apunta a la cercanía de la escuela: la preocupación principal es que un producto colocado presuntamente para matar gatos pueda terminar al alcance de los chicos que concurren al establecimiento. La investigación deberá establecer ahora si hubo colocación intencional de veneno, qué sustancia fue utilizada, si tiene relación con la muerte de los animales y si existió algún peligro concreto para los alumnos y vecinos de la zona.
