Un gatito negro fue rescatado en Cañuelas, provincia de Buenos Aires, después de ser encontrado encerrado en una caja, rodeado de velas y cintas rojas. El animal tenía quemaduras en la piel provocadas por el calor de las velas y necesitaba atención veterinaria. El caso no es aislado, sino que octubre es un mes en el que los gatos negros y blancos son víctima de prácticas esotéricas.
El rescate estuvo a cargo de integrantes de Patitas Rescatadas, una organización con sede en Alejandro Korn. La organización decidió mantener en reserva la ubicación exacta del hallazgo para no interferir con las tareas de rescate. Hasta el momento, no hay sospechosos identificados ni se conocen las circunstancias en las que el gatito quedó encerrado. Sin embargo, la presencia de velas y cintas rojas indican un posible ritual, aunque esa hipótesis no fue confirmada.
Por qué octubre es un mes peligroso para los gatos negros y blancos
Cada año, cuando se acerca Halloween, las organizaciones proteccionistas advierten sobre los riesgos que pueden enfrentar los gatos negros y blancos. Son producto de antiguas supersticiones que asocian a estos animales con la brujería, la mala suerte y distintas prácticas esotéricas.
Por ese motivo, algunos refugios extreman los controles antes de entregar gatos de estos colores en adopción durante octubre y noviembre. La medida busca evitar que personas con intenciones de maltrato se acerquen a los animales con falsas excusas. Sin embargo, no significa que todos los gatos negros y blancos estén en peligro, ya que no se trata de un problema generalizado.
Al mismo tiempo, a este escenario se suma otro factor y es que la primavera coincide con una época de mayor reproducción felina, por lo que muchos refugios reciben camadas de gatitos y enfrentan una mayor demanda de cuidados y recursos. En consecuencia, como prevención los rescatistas ponen el foco en adopciones responsables, para garantizar que los animales lleguen a hogares seguros.
Por qué los gatos negros y blancos son los más afectados
Los gatos negros son los más asociados con las supersticiones vinculadas a Halloween y a rituales. Durante siglos, distintas creencias populares los relacionaron con la brujería y la mala suerte. En menor medida, los gatos blancos también corren peligro de ser utilizados para prácticas esotéricas.
