La desaparición de Nancy Estela Godoy mantiene en vilo a la localidad correntina de Esquina. La docente de 52 años trabajaba como directora suplente de la Escuela Rural Nº 626, en el paraje El Malezal, y fue vista por última vez el 6 de octubre, cuando salió de su casa para dirigirse al establecimiento educativo. El último contacto conocido con uno de sus hijos fue al día siguiente, por WhatsApp.
La investigación busca determinar qué ocurrió durante las horas posteriores a su llegada a la zona rural y por qué desapareció sin dejar rastros claros. En los últimos días, los operativos incluyeron rastrillajes en terrenos de difícil acceso, allanamientos y el secuestro de elementos que serán sometidos a peritajes. Mientras la familia reclama respuestas, la Justicia mantiene abiertas distintas líneas de investigación y procura reconstruir los movimientos de las personas que tuvieron contacto con la docente.
Quién es quién en el caso Nancy Godoy
La reconstrucción de la rutina de Nancy permite identificar a las personas que formaban parte de su entorno:
- Adán: es uno de los hijos de Nancy y quien presentó la denuncia formal por su desaparición el 15 de octubre, cuando comprobaron que la docente no estaba en la escuela.
- Sebastián: es otro de sus hijos. Mantuvo con ella el último contacto conocido por WhatsApp, el 7 de octubre. En ese intercambio, Nancy le manifestó que estaba bien.
- Nidia: es una de las nueras de la docente, esposa de Adán. Cuestionó la demora en el inicio de las tareas de búsqueda y reclamó que se esclarezca qué pasó.
- Alejandra Obertello: es la esposa de Sebastián. Fue una de las familiares que planteó la sospecha de que Nancy pudo haber sido engañada para salir de la escuela. Se trata de una hipótesis de la familia que todavía debe ser corroborada.
- Lourdes: es la dueña de la estancia El Curupí. Ella trasladaba a Nancy en camioneta desde Esquina hasta la estancia, desde donde continuaba el recorrido a caballo.
- Rosa Leguizamón: es una puestera de la zona que participaba del traslado final hacia la escuela. También avisó a la familia cuando advirtieron que la docente no estaba en el establecimiento y compartió imágenes del lugar.
El trayecto habitual de la docente era complejo: viajaba en camioneta por caminos rurales hasta la estancia y luego recorría durante horas distintos tramos a caballo, acompañada por personas que conocían la zona. La falta de señal telefónica y las dificultades de circulación, agravadas por las lluvias, son factores que los investigadores deben considerar al reconstruir sus últimos movimientos.
Quiénes investigan la desaparición y qué pasó con los sospechosos
La causa está a cargo del fiscal Javier Gustavo Mosquera, de la Unidad Fiscal de Investigaciones Concretas (UFIC) de Esquina. El equipo busca establecer qué ocurrió con Nancy y verificar los testimonios de las personas que estuvieron en contacto con ella durante los días previos a la denuncia.
Ante la complejidad del expediente, el fiscal general de Corrientes, César Sotelo, dispuso la incorporación de la fiscal María Andrea González y de la prosecretaria Loira Saserri para colaborar con la investigación. En paralelo, la Policía provincial desplegó efectivos, perros especializados, caballos y drones para recorrer sectores de monte, bañados y malezales.
Durante los allanamientos secuestraron prendas de vestir y cuchillos con manchas que podrían ser sangre. Los elementos deben ser analizados para determinar la naturaleza de los rastros y establecer si existe alguna relación con la desaparición.
El 20 de octubre se conoció una nueva actualización: el fiscal Mosquera confirmó que había una persona detenida y explicó que parte de la información que aportó no pudo ser corroborada. Es Ernesto Ezequiel Bordón, un peón rural investigado por presunto falso testimonio.
El abogado de Bordón, Norberto Fernández Codazzi, denunció que su defendido habría sido golpeado y sometido a presiones para declarar que Nancy había sido asesinada y que su cuerpo había sido arrojado a un bañado.
Cuál es la principal hipótesis sobre Nancy Godoy
La familia sospecha que Nancy pudo haber salido de la escuela engañada por alguien conocido y rechaza la posibilidad de que se haya marchado por voluntad propia. Entre los elementos que alimentan sus dudas están las pertenencias que quedaron en el establecimiento y la falta de una explicación clara sobre sus últimos movimientos.
Por otro lado, la investigación contempla un posible desenlace trágico, aunque las autoridades no confirmaron qué ocurrió con la docente ni descartaron otras posibilidades. Las pericias sobre los elementos secuestrados, las declaraciones de los involucrados y los rastrillajes en la zona serán determinantes para comprobar o descartar las distintas hipótesis.
La búsqueda continúa en un terreno de difícil acceso, con lagunas, bañados y vegetación densa que complica las tareas. El objetivo central es encontrar a Nancy y reconstruir sus últimas horas, sin convertir las sospechas o las versiones de las partes en conclusiones anticipadas.
