Muchas personas van al gimnasio, pilates o a alguna otra actividad para mantenerse en forma y moverse. Sin embargo, los expertos señalan que la gran clave es caminar 30 minutos, con buen ritmo y sin parar. No solo es una opción accesible para todas las personas, sino que tiene grandes beneficios para la salud.
Cómo hay que caminar para que tenga un impacto positivo en la salud
Al ser una actividad de bajo impacto, lo mejor de caminar es que lo pueden realizar personas de cualquier edad y condición física. De todas formas, los expertos señalan que hay que caminar al menos 30 minutos seguidos sin pausas y con un ritmo ágil por alrededor de 5 km/h.
Cuáles son los 6 beneficios de caminar, según los especialistas
En diálogo con Real Simple, la profesora de kinesiología Anne Brady, explicó que mantener 30 minutos de caminata ayuda a contrarrestar el tiempo que las personas suelen pasar sentadas y señaló que, además, tiene los siguientes beneficios:
- Fortalece el sistema cardiovascular y la resistencia física: le da al corazón y a los vasos sanguíneos un trabajo moderado y constante que "mejora la circulación y la salud vascular con el tiempo”. Además, puede mejorar la presión arterial en reposos y la eficiencia cardíaca.
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Lubrica las articulaciones: al ser de poco impacto, es clave para las articulaciones porque el líquido sinovial circula por las articulaciones, las mantiene lubricadas y menos rígidas. "A medida que envejecemos, mantener esta movilidad se vuelve fundamental para conservar la independencia y la actividad”, apuntó la especialista.
En caso de salir a caminar se deben hacer 30 minutos seguidos, sin pausas y con ritmo -
Mejora el estado de ánimo: ya que reduce la ansiedad y la depresión porque aumenta la producción de endorfinas, la hormona de la felicidad, y la serotonina. Además, regula la producción de cortisol y la hormona del estrés.
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Controla el dolor crónico: caminar diariamente ayuda a aflojar las articulaciones, músculos y tejidos blandos que están rígidos y aliviar el dolor crónico.
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Reduce los niveles de azúcar en sangre: al caminar los músculos captan mejor la glucosa del torrente sanguíneo y mejora la sensibilidad a la insulina y a los niveles de azúcar más estables a lo largo del día. Esto puede, especialmente, ayudar a personas que padecen diabetes tipo 2.
