Entre los múltiples destinos de la provincia de Buenos Aires, hay un lugar que se encuentra a solo dos horas de la ciudad y cuenta con las mejores pastas: Azcuénaga. Ubicada en el partido de San Andrés de Giles, se trata de un poblado con 300 habitantes y las mejores pastas, ideal para una escapada en el día.
Así es Azcuénaga, el pueblo de Buenos Aires ideal para escapada en el día
El pueblo fue fundado el 1 de abril de 1880, con la inauguración de la estación del ferrocarril, y que hoy se mantiene como el corazón clave del lugar. El sitio todavía cuenta con calles de tierra, casonas antiguas y una oferta gastronómica ideal para disfrutar el fin de semana.
Azcuénaga es un punto clave de la provincia para visitar y disfrutar de la gastronomía, ya que no solo cuenta con bodegones, sino también con espacios de cocina de campo, donde se pueden encontrar propuestas de pastas caseras y platos tradicionales. Entre los diferentes locales se destaca la panadería La Emilia, fundada hace más de 100 años y que todavía conserva sus hornos a leña originales.
Además, de la posibilidad de disfrutar de la gastronomía, el pueblo cuenta con un montón de actividades para realizar:
- Visitar la capilla Nuestra Señora del Rosario: cuya piedra fundamental data de 1902, construida en estilo neorrománico y con un altar traído desde Zaragoza, España.
- Conocer algunas de sus casonas centenarias: edificadas por albañiles italianos a comienzos del siglo XX, son una joya turística y arquitectónica.
- El Club Social y Deportivo Apol:, una institución con más de 125 años de historia que cuenta con pileta semiolímpica.
¿Cómo llegar a Azcuénaga desde la ciudad de Buenos Aires?
Azcuénaga se encuentra a 100 kilómetros de la ciudad de Buenos Aires y la opción más fácil para llegar es tomar la Ruta Nacional N°7 hasta la ciudad de San Andrés de Giles y continuar por camino asfaltado. También puede accederse por la Ruta Nacional N°8 hasta la altura de la localidad de Solís, desde donde se toma un acceso asfaltado que conserva, en sus primeros 800 metros, el tramo de tierra que le da al pueblo parte de su identidad rural.
