La tradicional Peregrinación Juvenil a Luján vuelve a convocar a una multitud de fieles católicos que, movidos por la fe, el agradecimiento y sus intenciones personales, emprenden el emotivo trayecto a pie hasta el santuario de la patrona de la Argentina. Durante el primer fin de semana de octubre de 2026, miles de peregrinos provenientes de diversas provincias y barrios de Buenos Aires recorrerán cerca de 60 kilómetros en una de las muestras de devoción popular más importantes del país. Bajo un lema de unidad y esperanza, la edición de este año busca reunir el fervor espiritual de miles de jóvenes, familias y delegaciones parroquiales.
Recorrido, horarios y misa central en Luján
El punto de partida oficial tendrá lugar en el Santuario de San Cayetano, ubicado en el barrio porteño de Liniers. Desde allí, la marea de peregrinos avanzará por el trazado de la Avenida Rivadavia y la Ruta Provincial 7, atravesando los municipios de Morón, Ituzaingó, Merlo, Moreno y General Rodríguez antes de arribar a la Basílica. La salida formal de la Imagen Cabecera de la Virgen está programada para el sábado a las 12:00 horas, aunque miles de caminantes iniciarán su marcha desde las primeras horas de la mañana.
Durante los 60 kilómetros de trayecto, cientos de puestos sanitarios y de apoyo provistos por la organización asistirán a los participantes en cada parada técnica. Tras una intensa travesía nocturna, se espera que la columna principal llegue a Luján al amanecer del domingo. El momento culminante de la jornada será la Misa Central, que se celebrará el domingo a las 7:00 de la mañana en el altar levantado frente a la Basílica, presidida por el arzobispo de Buenos Aires, monseñor Jorge García Cuerva, y concelebrada por autoridades eclesiásticas de todo el país.
Un evento histórico de devoción popular en Argentina
La Peregrinación Juvenil a Luján trasciende el esfuerzo físico para consolidarse como un hito sociocultural arraigado en la historia argentina. Su origen se remonta al 25 de octubre de 1975, cuando el presbítero Manuel Maffezzini impulsó la primera caminata masiva con el objetivo de reunir a los jóvenes en un espacio de oración y fraternidad. En un contexto marcado por la tensión política y social, la marcha emergió como un canal pacífico de fe y renovación comunitaria.
Aquel evento inaugural reunió a unas 30,000 personas y dio inicio a una tradición ininterrumpida. Con el transcurso de más de cinco décadas, la caminata creció hasta congregar a más de un millón de fieles por edición, transformándose en una de las peregrinaciones a pie más masiva de la región y en un reflejo perdurable de la identidad espiritual de la nación.
