En el contexto de crisis económica que produjo el gobierno de Javier Milei con sus medidas, una importante empresa de micros de larga distancia paralizó sus actividades hasta nuevo aviso y dejó a sus trabajadores sin cobrar sus sueldos.
Se trata de Crucero del Norte, compañía que a comienzos de año contaba con unos 1.200 empleados, y que redujo su plantilla a cerca de 390 personas. Ahora enfrenta medidas de fuerza en distintos puntos del país.
Servicios paralizados y sueldos impagos: el conflicto que frena a un histórico del transporte
Los trabajadores denuncian que no recibieron sus salarios y realizan retenciones de tareas mientras esperan respuestas de la familia Koropeski, propietaria del grupo. Según los empleados, la paralización alcanza a las distintas empresas que integran el holding, entre ellas Crucero del Norte, Turismo Parque, Crucero del Sur, Crucero del Este, Expreso Río Paraná y Expreso Paraguay.
La empresa fue fundada en 1949 por Demetrio Koropeski y actualmente continúa bajo la conducción de sus hijos, Hugo y Julio. La situación generó reclamos en Buenos Aires, Posadas y otros puntos donde la compañía mantiene trabajadores y bases operativas.
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Denuncias de vaciamiento y recortes: de 1.200 empleados a un tercio de la dotación
Uno de los delegados, Leonardo Figueredo, describió a BAE Negocios el escenario que atraviesan los empleados. “Trabajo en Crucero del Norte y estamos con 40 compañeros haciendo retención de tareas en la base de La Tablada. Julio Koropeski nos dijo que hay plata, pero no nos pagan. Además, están llamando a compañeros para que firmen una cesantía. Creo que los hermanos quieren hacer un vaciamiento”, sostuvo.
La reducción de personal fue uno de los principales indicadores del deterioro de la compañía. Según Figueredo, la empresa comenzó el año con alrededor de 1.200 trabajadores, pero los despidos se sucedieron durante los últimos meses hasta dejar una estructura de aproximadamente un tercio de aquella dotación.
Crucero del Norte opera servicios nacionales e internacionales y durante años tuvo presencia en numerosos destinos, entre ellos Misiones, Posadas, Puerto Iguazú, Córdoba, Cruz del Eje, Rosario y distintas ciudades de Brasil como San Pablo, Río de Janeiro y Curitiba. Ahora, el conflicto paralizó esas operaciones y profundizó la incertidumbre entre los empleados que todavía permanecen en la compañía.
La explicación de Crocuro del Norte
Mientras los trabajadores aseguran que no reciben respuestas de los propietarios, Julio Koropeski habló con el medio local Misiones Online y rechazó que el problema responda a una crisis económica o a la eliminación de subsidios, sobre los que señaló que "el gobierno los eliminó hace tiempo". “Todas las operaciones se encuentran supeditadas a que se resuelvan las diferencias existentes dentro del directorio”, afirmó.
El empresario aseguró además que buscará cumplir con las obligaciones de la compañía. Sin embargo, para los trabajadores, la falta de respuestas concretas mantiene paralizadas las actividades y aumenta la preocupación por el futuro de los puestos laborales.
“Es el séptimo día consecutivo de protestas. La verdad, es horroroso estar así. Nadie aparece. Nadie nos dice nada. Uno va triste a la casa y vuelve triste para acá; ya no sabe qué decir. Es una vergüenza lo que están haciendo con nosotros”, manifestó uno de los trabajadores de Posadas. También advirtió sobre el creciente malestar entre los empleados: “Los chicos quieren quedarse, pero ya quieren cortar la ruta”.
