Una locomotora a vapor fabricada en 1927 volvió a recorrer las vías bonaerenses y alcanzó velocidades superiores a los 80 kilómetros por hora durante un viaje de prueba entre Remedios de Escalada y Dolores. La máquina, conocida como “La 39 Grande”, completó un trayecto de más de 190 kilómetros por la traza del Tren Buenos Aires-Mar del Plata.
Se trata de la Vulcan Foundry 12E N°3925, una unidad de tipo Pacific construida en Inglaterra para el entonces Ferrocarril del Sud, actual línea Roca. La formación atravesó Temperley, Alejandro Korn, Coronel Brandsen, Chascomús, Lezama y Castelli antes de llegar a su destino final.
De estar al borde del desguace a volver a las vías: la historia de la Locomotora de 1927 que volvió a brillar
La historia de “La 39 Grande” tuvo un punto de inflexión en 1993, cuando fue rescatada de Empalme Lobos. La locomotora estaba fuera de servicio y había quedado expuesta al deterioro, con riesgo de terminar convertida en chatarra. Ese año fue trasladada al centro de preservación del Ferroclub Argentino en Remedios de Escalada, donde comenzó un extenso proceso de restauración.
Mariano Matera, responsable de la asociación civil sin fines de lucro, explicó que la máquina pertenecía a una serie de 20 locomotoras diseñadas para prestar servicios expresos de pasajeros. “Su caldera se apagó en 1974 y nunca más prestó servicio. Tras una larga estadía en Empalme Lobos y luego de ser dada de baja por el ferrocarril, el Ferroclub Argentino, centro de preservación Remedios de Escalada, la solicita y en 1993 fue trasladada a su centro sede donde se abocó a un esmerado trabajo de restauración”, señaló en diálogo a La Arena.
La recuperación demandó alrededor de 22 años de trabajo. Entre las tareas se realizó el reentubado completo de la caldera y se fabricaron o repararon piezas que ya no cuentan con repuestos disponibles en el mercado. También se intervinieron componentes vinculados con la seguridad operativa de la locomotora.
En 2025, después de décadas de trabajos, la Vulcan Foundry volvió a circular en pruebas. Primero llegó hasta Coronel Brandsen y luego realizó recorridos hacia Chascomús. En julio de ese año volvió formalmente a las vías, casi un siglo después de su fabricación.
Uno de los integrantes del Ferroclub explicó en 2025 el significado que tuvo para quienes participaron de la recuperación. “Para nosotros es como el sueño realizado. Todo lo que se hizo desde el día uno fue siempre pensando en eso”, afirmó por su parte Emanuel, integrante del equipo que trabajó durante años sobre la locomotora.
La puesta en funcionamiento de una máquina a vapor requiere, además, un procedimiento diferente al de una locomotora moderna. “Esto implica un proceso de encendido que lleva alrededor de entre 4 y 5 horas de preparación, tanto la lubricación como el mantenimiento y después el encendido del hogar para que levante presión”, explicó el integrante del Ferroclub.
El viaje realizado en agosto de 2026 extendió las pruebas hasta Dolores. La locomotora recorrió más de 190 kilómetros y superó los 80 km/h en distintos sectores. En Coronel Brandsen hizo una parada técnica para cargar agua y en Lezama recibió asistencia de bomberos, debido a que el tanque ferroviario de la estación no estaba operativo.
El objetivo ahora es continuar con los ensayos y avanzar hacia recorridos más extensos. Entre las posibilidades que se evalúan aparece la realización de futuros viajes históricos o turísticos, aunque por el momento la actividad de “La 39 Grande” continúa dentro de su etapa de pruebas.
