Harrison Ford tiene hace más de 40 años un rancho de 324 hectáreas en Wyoming, estado del oeste de los Estados Unidos. La propiedad combina montañas, bosques, cursos de agua y, con el tiempo, el actor de Hollywood tomó una decisión clave: convirtió gran parte de su terreno en un área protegida para preservar a las especies nativas.
Por qué Harrison decidió convertir su rancho en un área protegida
El actor de 84 años adquirió el predio en 1983, junto a quien era su esposa en ese entonces, la guionista Melissa Mathison. El terreno, de unas 324 hectáreas y cerca del río Snake, se transformó en su residencia, que mantuvo durante más de cuarenta años, según relevó la publicación especializada The Land Report.
Lo que llevó a Ford a elegir el lugar no fue solo la privacidad que ofrecía la zona, alejada de la farándula estadounidense, sino la biodiversidad que ya habitaba en el lugar antes de su llegada. Entre los campos se encuentran alces y ciervos mula que migran de acuerdo a la estación, mientras que en los árboles anidan águilas calvas y garzas azules. Además, en los arroyos que atraviesan el predio hay truchas, una especie nativa de la región.
Ante la fuerte presencia de fauna nativa, con el paso de los años, el actor que supo interpretar a Indiana Jones decidió avanzar en un mecanismo legal de conservación para blindar parte de su propiedad frente a un eventual desarrollo inmobiliario. Así, unas 157 hectáreas —aproximadamente la mitad del total— quedaron bajo protección permanente, lo que impide que en esa superficie se construya en el futuro, sin importar quién sea su titular.
El rol de una organización pionera en conservación privada
La gestión de este acuerdo quedó a cargo del Jackson Hole Land Trust, una organización que en su momento fue una de las primeras de Estados Unidos en promover este tipo de herramientas legales para la preservación de tierras privadas.
Además de proteger el hábitat natural, Harrison Ford decidió utilizar la otra mitad del rancho como una explotación ganadera activa, con la cría de ganado de la raza Angus negro a lo largo de los años. Así, la propiedad combina producción agropecuaria tradicional con un compromiso ambiental que Ford sostiene de manera activa desde que se instaló en la zona.
