Harrison Ford, más allá de ser un ícono del cine, mostró un compromiso notable con la conservación del medioambiente a lo largo de los años. Una de sus acciones más destacadas fue proteger una gran extensión de terreno en su propiedad personal para preservar la fauna local.
En 1983, Ford compró junto a su entonces esposa Melissa Mathison un rancho de 324 hectáreas en Wyoming, ubicado en un entorno privilegiado rodeado de montañas, bosques y cursos de agua. Con el paso del tiempo, el actor decidió que casi la mitad de ese terreno debía mantenerse intacto.
Para lograrlo, estableció una protección permanente sobre 157 hectáreas, evitando cualquier tipo de urbanización futura en esa superficie. Esta medida no solo restringe el desarrollo en ese espacio, sino que también se mantiene vigente incluso si el rancho cambia de dueño.
Gracias a esta decisión, el terreno funciona como un refugio seguro para numerosas especies nativas. Entre ellas, se encuentran manadas de alces, águilas calvas que anidan en la zona, garzas azules y grullas canadienses. Además, un arroyo que cruza la propiedad alberga truchas, completando un ecosistema diverso y protegido.
El actor no se limitó a dejar el área tal cual estaba, sino que también intervino en el arroyo para mejorar su entorno natural. En una entrevista con Los Angeles Times, Ford explicó que "modificó varios sectores del canal y colocó árboles en los márgenes para lograr una apariencia natural con el paso de los años". Con esta iniciativa, Ford demostró que su compromiso ambiental va más allá de las palabras.
La fuerte queja de Harrison Ford al enterarse que le pusieron su nombre a una serpiente
La revista Salamandra fue la encargada de anunciar el hallazgo de un espécimen de Tachymenoides harrisonfordi, una nueva especie de serpientes encontrada en la cordillera de los Andes en Perú, cuyo primer macho fue descubierto en 2022 "tomando sol en un pantano", que homenajea al actor llevando su nombre.
Ya enterado de la noticia, Ford declaró a Entertainment Weekly: "Estos científicos siguen poniendo mi nombre a las criaturas, pero siempre son las que aterrorizan a los niños. No entiendo. Paso mi tiempo libre bordando. Canto canciones de cuna a mis plantas de albahaca, para que no teman a la noche".
Más allá del tono bromista de la primera parte de su comunicado, el actor detalló: "Pero, hablando en serio, este descubrimiento es asombroso. Es un recordatorio de que todavía hay mucho que aprender sobre nuestro mundo salvaje, y que los humanos son una pequeña parte de una biosfera increíblemente vasta. En este planeta, todos los destinos están entrelazados y, en este momento, un millón de especies se tambalean al borde del olvido. Tenemos un mandato existencial de reparar nuestra relación rota con la naturaleza y proteger los lugares que sustentan la vida".
