Cada 17 de agosto, Argentina conmemora un nuevo aniversario del Paso a la Inmortalidad de José de San Martín, el padre de la independencia. En este feriado nacional, se suelen recordar los hitos de la carrera del prócer argentino y entre ellos se encuentra uno trascendental: la batalla de San Lorenzo.
Se trata del primer combate que San Martín ganó al mando del Regimiento de Granaderos a Caballo y la batalla con la que libró en suelo argentino. A más de dos siglos de aquel episodio, la localidad de San Lorenzo, en la provincia de Santa Fe, se mantiene como un punto de referencia y uno de los escenarios claves del comienzo de la soberanía argentina.
Dónde queda San Lorenzo: su ubicación exacta en el mapa
San Lorenzo es una ciudad ubicada en la zona sur de la provincia de Santa Fe, a 23 kilómetros al norte de Rosario, sobre la orilla occidental del río Paraná. Es la cabecera del departamento que lleva su mismo nombre. La ciudad forma parte del conurbano rosarino y se integra a un corredor productivo y portuario de gran relevancia económica para la región.
Se puede llegar a San Lorenzo muy fácilmente desde Rosario por la Ruta Nacional N° 11, que atraviesa la ciudad de norte a sur, tanto en auto como en transporte público, ya que la distancia entre ambas localidades es de apenas media hora de viaje.
Por qué San Lorenzo fue tan clave: cómo conocer el sitio histórico
San Lorenzo fue escenario de la batalla más importante de San Martín: por la independencia argentina. El sitio central del combate fue el Convento de San Carlos Borromeo, un edificio de estilo colonial que en 1813 se encontraba aún inconcluso y que San Martín utilizó para diseñar su estrategia militar junto al fray Pedro García.
Los Granaderos llegaron al Convento San Carlos tras una parada en la posta del Espinillo, donde negociaron con el religioso a cargo el uso del lugar para planificar la maniobra. El combate, que duró menos de media hora, se resolvió mediante una táctica envolvente inspirada en los estudios de San Martín sobre las campañas europeas.
Hoy, frente al convento, puede visitarse el Campo de la Gloria, el Pino Histórico —bajo cuya sombra se redactó el parte de la batalla— y un museo dedicado a la batalla. El predio recibe cada año a numerosos visitantes, especialmente en las fechas patrias vinculadas a San Martín, y es una de las paradas imperdibles de Santa Fe, ya que es de las más representativas de la gesta sanmartiniana en el país.
