Científicos dieron con 4.000 objetos arqueológicos, entre ellos una pieza de ajedrez de hueso, en pleno corazón de la Ciudad de Buenos Aires. Las excavaciones en cuestión se llevan a cabo en la Casa Blaquier, una propiedad recientemente recuperada por el Gobierno porteño.
La propiedad está ubicada en la calle Defensa, es decir, el Casco Histórico de la Ciudad. En este sentido, el trabajo arqueológico tuvo como fruto objetos que datan del siglo XVIII. Comenzó en marzo y, hasta el momento, permitió identificar cinco estructuras correspondientes a diferentes momentos de ocupació: una letrina, un sumidero, pozos de descarte y una cisterna todavía sin excava. Además, se logró recuperar más de 4.000 fragmentos de mayólica, porcelana, cerámica, vidrio y otros objetos de uso cotidiano. Asimismo, se encontraron pipas de caolín, canicas, cuentas, botones y restos óseos de aves y peces.
De hecho, un equipo integrado por arqueólogos y paleontólogos dio con una antigua letrina de 1,82 metros de largo por un metro de ancho, construida con ladrillos unidos con barro. Desde el Gobierno de la Ciudad detallaron que la excavación ya alcanza los seis metros de profundidad y se cree podría continuar. Gracias al trabajo de los especialistas, en sus primeros dos metros se recuperó una parte importante de los materiales arqueológicos.
Encontraron una pieza de ajedrez de hueso y dos macuquinas del siglo XVIII
Entre los 4.000 objetos arqueológicos encontrados hasta el momento, se destacan una pieza de ajedrez de hueso y dos macuquinas datadas de 1743 y 1749. Estas últimas son monedas antiguas de oro y plata que se fabricaban de forma artesanal mediante golpes de martillo sobre un yunque y que fueron utilizadas entre los siglos XVI y XVIII. En este caso, los especialistas encontraron una macuquina de un real y otra en proceso de identificación, ambas de un tipo de moneda acuñada artesanalmente y a golpes de martillo durante el período colonial. Por sus características, se cree que podrían haber sido producidas en Lima o Potosí y que pertenecían a Lucía de Herrera, propietaria del lugar junto a su esposo Esteban Villanueva en el siglo XVIII.
Por otro lado, fue recuperada una pequeña pieza de ajedrez tallada en hueso, compuesta por dos partes que encastran y posiblemente elaborada durante el siglo XIX. Por su estilo, los especialistas la vinculan con las piezas conocidas como de Dieppe, una localidad francesa reconocida por el trabajo artesanal en hueso y marfil. Al tratarse de la representación de un soldado, los investigadores hipotetizan que podría estar vinculada con el Regimiento de Pardos y Morenos, integrado por soldados negros libertos y mulatos durante las guerras de la Independencia. Las piezas pasarán a integrar el acervo arqueológico resguardado por el Ministerio de Cultura de la Ciudad.
