La altura promedio de una población dice mucho más de lo que parece. Es un indicador silencioso de calidad de vida, acceso a la alimentación, condiciones sanitarias y hasta de las desigualdades estructurales de un país. En ese mapa global, Argentina ocupa un lugar intermedio, pero con una historia particular.
Según investigaciones recientes de alcance mundial, los argentinos crecieron —literalmente— en el último siglo. El fenómeno no es exclusivo del país, pero sí marca una tendencia clara que conecta ciencia, historia y desarrollo social.
Altura promedio en Argentina: cuánto miden hombres y mujeres
De acuerdo con un informe del Imperial College London, la altura promedio de los hombres en Argentina es de 1,74 metros, mientras que la de las mujeres alcanza los 1,59 metros. El mismo estudio señala que la estatura promedio en el país aumentó cerca de diez centímetros respecto del siglo pasado, un dato que refleja mejoras sostenidas en nutrición y salud pública.
Este crecimiento se enmarca en un fenómeno global observado especialmente en el siglo XX, cuando el acceso a dietas más balanceadas y a sistemas sanitarios más eficientes impactó directamente en el desarrollo físico de la población.
Ranking mundial de altura: en qué puesto está Argentina
En el ranking global de estatura masculina, Argentina se ubica en el puesto 55, mientras que en el de mujeres cae al 96, según el estudio del Imperial College London. Sin embargo, otras mediciones presentan ligeras variaciones: la NCD Risk Factor Collaboration posiciona al país en el puesto 59 para los hombres.
El liderazgo mundial está claramente dominado por Europa. Países Bajos encabeza la lista tanto en promedio general como en altura masculina y femenina. En el extremo opuesto, Timor Oriental registra a los hombres más bajos del planeta, con una estatura promedio de 1,60 metros, una diferencia que vuelve a poner el foco en las condiciones estructurales de cada región.
Qué determina la altura de una población (y por qué no es solo genética)
La estatura es un proceso biológico influenciado por genes, sexo y edad, pero los factores externos juegan un rol decisivo. La alimentación durante la infancia, la presencia de enfermedades, la actividad física y hasta la contaminación ambiental pueden modificar el patrón de crecimiento.
Una dieta deficiente puede retrasar el desarrollo, mientras que una nutrición adecuada y sostenida permite alcanzar el potencial genético. Por eso, los especialistas consideran la altura promedio como una “radiografía social” de cada país.
Récords y curiosidades: los extremos de la estatura humana
El récord actual de la persona viva más alta del mundo lo ostenta el turco Sultan Kösen, que mide 2,51 metros, según el Libro Guinness. Su estatura es consecuencia de un caso de gigantismo pituitario.
En la historia, el récord absoluto pertenece al estadounidense Robert Wadlow, quien alcanzó los 2,72 metros antes de morir a los 22 años. Casos excepcionales que recuerdan que, aunque la biología marca límites, la ciencia sigue intentando entenderlos.
