El cierre de 2025 y el inicio de 2026 trajeron una ola de incertidumbre laboral en varias industrias argentinas. Nueve empresas de distintos rubros anunciaron planes de achique que amenazan con dejar en la calle a cerca de 2.300 trabajadores en medio de la crisis económica que produjo el gobierno de Javier Milei.
Algunos despidos ya se concretaron y otros están en proceso, generando preocupación en sindicatos y trabajadores. La caída del consumo es uno de los principales detonantes de esta situación. La pérdida del poder adquisitivo de los salarios llevó a una baja fuerte en las ventas, que terminó por afectar la sustentabilidad de muchas compañías. En consecuencia, los consumidores optan por no comprar ciertos productos o elegir marcas más económicas, lo que tensiona la estructura de costos de las firmas.
Por otro lado, la apertura de importaciones también golpeó duro a la industria local. La entrada más libre de productos terminados desde el exterior hace que muchas empresas nacionales no puedan competir en precio, provocando el cierre de líneas enteras de producción y, por ende, despidos masivos.
Cuáles son las empresas que despidieron trabajadores
Entre las empresas involucradas se destacan varias con trayectoria en el mercado argentino. Mercado Libre inició el año con una "reestructuración regional" que incluyó el despido de 119 empleados, 32 de ellos en Argentina, principalmente en áreas de Experiencia de Usuario y contenidos. La compañía sostuvo que esta “transformación puntual” busca integrar mejor sus equipos y agilizar estructuras, y remarcó que en 2025 creó más de 42.000 empleos en América Latina.
En la industria láctea y alimenticia, Vassalli Fabril atraviesa un conflicto extremo con 280 empleados en riesgo. En su planta de Firmat, Santa Fe, los trabajadores denuncian una "desaparición" de la empresa, con adeudos salariales y falta de comunicación. El gobierno provincial anunció que intentará intervenir para evitar el cierre definitivo.
El sector textil también sufrió fuertes golpes. TN & Platex despidió a 360 trabajadores tras cerrar varias líneas de producción, afectando a localidades como Tucumán, La Rioja y Corrientes. En Tucumán, el pago en cuotas de las liquidaciones fue rechazado por la Asociación Obrera Textil, que teme que esta modalidad se extienda a otros despidos.
En el rubro alimenticio, Lamb Weston decidió cerrar su planta de Munro y despedir a 100 trabajadores para centralizar la producción en Mar del Plata, luego de invertir US$ 320 millones en esa fábrica. Mientras tanto, Georgalos aplicó suspensiones rotativas y recortes salariales a 600 empleados, con un panorama aún incierto sobre su futuro.
La cadena de farmacias Dr. Ahorro cerró 11 de sus 40 sucursales, dejando entre 90 y 110 empleados en la calle. La empresa enfrenta una deuda millonaria y denuncias de vaciamiento, mientras el Ministerio de Capital Humano dictó conciliación obligatoria para frenar los despidos y las medidas de fuerza.
Otros casos incluyen a Sealed Air, que despidió a 65 trabajadores por caída en la demanda, y Lustramax, que ya despidió a 29 empleados y busca reducir aún más su plantilla mediante un proceso preventivo, mientras los trabajadores mantienen protestas por incumplimientos.
En total, unos 700 trabajadores están en riesgo inminente por la situación que atraviesa Verónica solo en la industria láctea, con 200 pedidos de despido formalizados. Las plantas en Santa Fe permanecen paralizadas y el conflicto escaló tras la ruptura de un acuerdo con el gremio ATILRA, dejando a la empresa sin materia prima propia y con una deuda salarial millonaria.
