Siguen los cierres: una fábrica de alfajores con 30 años de historia dejará de producir

La icónica fábrica cordobesa de alfajores y dulces artesanales cerrará sus puertas el 28 de febrero de 2026.

18 de febrero, 2026 | 19.53

Producto de la crisis económica que generó el gobierno de Javier Milei una histórica fábrica de alfajores artesanales y dulces regionales anunció el cierre definitivo con un sentido mensaje.

La tradicional fábrica cordobesa La Paila comunicó que cesará sus actividades el próximo 28 de febrero de 2026. La familia fundadora explicó que la decisión se debe a la "difícil e inestable realidad económica" que atraviesa el país, aunque no descartaron la posibilidad de vender la marca para que otro emprendedor continúe con el legado.

Desde sus inicios en 1992, cuando comenzó como una producción artesanal en el quincho de una casa familiar, La Paila se convirtió en un símbolo de la dulcería cordobesa. Su local ubicado en Duarte Quirós al 100, en el centro de Córdoba, fue un punto de encuentro obligado para miles de clientes que disfrutaron de sus alfajores y tradicionales colaciones.

Los motivos del cierre de La Paila

Los propietarios aclararon que el cierre no responde a problemas internos ni de gestión, sino a un contexto económico nacional que complicó sostener la calidad que caracterizó a la marca durante más de tres décadas. En su comunicado, expresaron: "Frente al complejo panorama que atraviesa la economía de nuestro país y los constantes cambios que dificultan enormemente poder trabajar con un horizonte claro, hemos tomado la difícil decisión de cerrar esta hermosa empresa que comenzó hace 30 años".

La despedida de La Paila estuvo cargada de emoción y reconocimiento del esfuerzo realizado. "Hoy nos vemos obligados a dar un paso al costado. La difícil e inestable realidad económica que vivimos en Argentina, especialmente para quienes emprenden y producen, hace cada vez más difícil sostener un proyecto en el tiempo", señalaron sus dueños con tristeza.

Además, dejaron un mensaje que refleja la realidad de muchas pymes en Córdoba y el país: "Nos despedimos con lágrimas en los ojos y un nudo en la garganta, pero también con la tranquilidad y el orgullo de haberlo dado todo. Ojalá que algún día existan condiciones más previsibles y favorables para quienes trabajan y apuestan por este país".

Lo que distinguía a La Paila y generaba fidelidad en sus clientes era su método de elaboración. Hasta el último día, la empresa honró su nombre cocinando sus dulces exclusivamente en pailas de cobre.

Aunque la fábrica cerrará en 2026, la historia de La Paila podría no terminar ahí. La familia anunció que está abierta a la venta de la marca para que otro emprendedor pueda continuar con esta tradición cordobesa, dejando una puerta abierta a la esperanza de que sus productos sigan presentes en la región.

Los dueños apuntaron contra el presente económico del país.