Qué es el hatha yoga: significado, beneficios y cómo practicarlo en casa

El yoga es una práctica de bajo impacto con múltiples beneficios. Qué es el hatha y cómo practicarlo en casa.

18 de febrero, 2026 | 15.58

Existen varios estilos de yoga, cada uno con sus propias características, ritmos e intensidades. Algunos son más dinámicos, otros más exigentes desde lo físico, y también están los que priorizan la calma, la respiración y la conexión con la mente y el cuerpo. Dentro de esa diversidad, el hatha yoga se configura como uno de los estilos más populares.

Qué es el hatha yoga y cuáles son sus beneficios

El hatha yoga es un estilo que pone el énfasis en las posturas físicas (asanas), la respiración consciente (pranayama) y la atención plena. A diferencia de estilos más fluidos o aeróbicos, el hatha se caracteriza por un ritmo más lento, donde las posturas se sostienen durante varios segundos o incluso más tiempo.

El hatha es un estilo de yoga más tranquilo.

Entre los beneficios más habituales del hatha yoga se destacan la mejora de la flexibilidad y la movilidad, ya que la práctica regular ayuda a reducir la rigidez muscular y articular. También contribuye al fortalecimiento del cuerpo, porque sostener las posturas activa distintos grupos musculares, muchas veces de forma más profunda de lo que parece a simple vista.

A su vez, el hatha yoga suele tener un impacto positivo en la postura, gracias a la conciencia corporal que se desarrolla durante la práctica. La respiración lenta y el ritmo pausado colaboran con la reducción del estrés, mientras que el enfoque sostenido en cada movimiento favorece una mejor concentración. Por último, más allá de los efectos físicos, muchas personas encuentran en este estilo una herramienta concreta para bajar la ansiedad y despejar la mente.

Cómo practicar hatha yoga en casa: paso a paso

Una de las ventajas del hatha yoga es que puede practicarse en casa, algo ideal para cuidar el bolsillo pero no por eso dejar de moverse. A continuación un pequeño paso a paso para comenzar a practicarlo:

  1. Preparar el espacio: buscar un lugar tranquilo, donde poder moverse con comodidad. Un mat o colchoneta ayudan, pero no son imprescindibles.
  2. Empezar de a poco: no es necesario realizar sesiones largas. Con 10 o 15 minutos diarios ya se pueden notar cambios con el tiempo.
  3. Calentar suavemente: movimientos simples de cuello, hombros y columna sirven para preparar el cuerpo y evitar molestias.
  4. Practicar posturas básicas: algunas asanas habituales para comenzar son la postura de la montaña, la postura del niño o el perro boca abajo. Lo importante es priorizar la técnica por sobre la exigencia.
  5. Respirar de forma consciente: la respiración es parte central del yoga. Inhalar y exhalar lentamente, sin forzar.
  6. Evitar comparaciones o sobreexigencia: cada cuerpo tiene sus tiempos. El objetivo no es “llegar más lejos”, sino moverse con estabilidad y comodidad.
  7. Cerrar con una breve relajación: tomarse unos minutos de descanso e intentar meditar.