Este fin de semana del sábado 3 y domingo 4 de octubre se llevará a cabo la 52° Peregrinación Juvenil a la Basílica de Luján. Bajo el lema “Madre, en tu brazo nos reconocemos hermanos”, la multitudinaria manifestación de fe reunirá a miles de peregrinos de distintas localidades en un recorrido a pie de aproximadamente 60 kilómetros.
La caminata iniciará oficialmente desde el Santuario de San Cayetano, ubicado en el barrio porteño de Liniers, y finalizará en la emblemática plaza frente a la Basílica de Luján. A lo largo de la ruta, fieles de todas las edades caminarán para renovar sus promesas, pedir intenciones especiales y expresar su profundo agradecimiento.
Pronóstico del tiempo para el sábado y el domingo durante la caminata
Las condiciones meteorológicas durante ambas jornadas estarán marcadas por la elevada humedad y marcados cambios térmicos. Durante la madrugada y las primeras horas del sábado 3, se prevé una elevada probabilidad de lluvias y tormentas de variada intensidad en el AMBA. Al comenzar el desplazamiento principal, cerca de las diez de la mañana, persistirá el tiempo inestable con chaparrones intermitentes, ráfagas de viento del noreste superiores a 30 km/h y temperaturas cercanas a los 14 °C.
Hacia la tarde, las probabilidades de precipitación disminuirán gradualmente, registrando un ambiente templado con máximas estimadas en 19 °C. No obstante, al caer la noche del sábado y durante la madrugada del domingo 4, la abundante humedad favorecerá la formación de densos bancos de niebla que reducirán la visibilidad, acompañados por un descenso térmico hasta los 11 °C.
¿Cómo llegó la Virgen de Luján a ser la patrona de Argentina?
La veneración por Nuestra Señora de Luján remonta sus orígenes al año 1630, cuando una pequeña imagen de la Inmaculada Concepción era transportada en carreta desde Buenos Aires hacia Santiago del Estero. Al hacer una pausa a orillas del río Luján, los bueyes se negaron a continuar el viaje. Milagrosamente, la carreta volvió a marchar únicamente al retirar el cajón que albergaba la sagrada estatuilla.
Los pobladores interpretaron el hecho como una señal divina de que la Virgen deseaba afincarse en ese lugar. Con el paso del tiempo, el fervor popular creció exponencialmente en todo el país. Finalmente, en mayo de 1887, el Papa León XIII le otorgó la coronación pontificia y la declaró formalmente patrona de la República Argentina, consagrando su figura en la propia identidad católica nacional.
