A tres años de la muerte de Silvina Luna, una nueva Junta Médica se llevó adelante este martes en el marco de la causa por el homicidio de la modelo que tiene al cirujano Aníbal Lotocki como principal acusado. La pericia había sido solicitada en febrero de este año con el objetivo de ampliar el informe realizado en 2025.
En octubre, el fiscal Pablo Turano había llamado a indagatoria a Lotocki al considerarlo autor penalmente responsable del homicidio simple de Luna. La primera Junta Médica había determinado que la causa de muerte de la actriz había sido por un "tromboembolismo pulmonar en el contexto de una sepsis, originada en una enfermedad granulomatosa gigantocelular por cuerpo extraño".
La nueva pericia se realizó en el Cuerpo Médico Forense de la Ciudad de Buenos Aires y se extendió entre las 10 y las 12:30 del mediodía. De la misma participó un equipo interdisciplinario de peritos forenses de la Morgue Judicial, integrado por especialistas en tanatología, patología, cirugía plástica, infectología, clínica médica y terapia intensiva, cuyas conclusiones serán claves para la causa que investiga al cirujano plástico.
Los expertos respondieron a todos los puntos solicitados y el nuevo informe fue incorporado a la causa. Según Infobae, la nueva pericia ratificó que Lotocki "no le brindó un seguimiento adecuado a Silvina Luna tras su operación estética y que, de haberlo hecho, pudo haber evitado el rápido deterioro de su salud".
Según Clarín, la junta determinó que existió un "nexo causal entre el material inyectado por Lotocki en el cuerpo de Silvina Luna, su deterioro renal y las complicaciones que derivaron en su muerte". Los resultados no habrían dejado satisfecho a Lotocki. El documento fue firmado en conformidad por la querella, representada por el perito de parte Jorge Dri, el equipo del abogado Fernando Burlando y la defensa firmó en disidencia y no aportó comentarios.
Las preguntas que respondieron los peritos
Una de las primeras preguntas que respondieron los expertos fue, teniendo en cuenta el momento de la aparición de los granulomas en el cuerpo de Luna, ¿qué tipo de tratamiento/intervención se podría haber realizado para evitar el desarrollo de la hipercalcemia que derivó en la insuficiencia renal progresiva?
También contestaron:
- ¿En qué momento habría sido oportuno dicho tratamiento/intervención?
- ¿Los controles postoperatorios realizados por Aníbal Lotocki fueron los adecuados de acuerdo al tipo de intervención que llevara a cabo?
- ¿El nombrado se encontraba en condiciones -de acuerdo a su experiencia y conocimiento del caso- de intervenir de alguna manera para evitar que el desarrollo de los granulomas le produjera a la paciente las consecuencias que tuvo en su salud?
Durante el período de seguimiento, realizado por Lotocki, ¿existían signos clínicos objetivos que hicieran previsible y evitable la aparición de un proceso granulomatoso con repercusión sistémica, tal como hipercalcemia? Además, ¿la hipercalcemia y la insuficiencia renal progresiva pueden desarrollarse como consecuencia de una evolución clínica gradual y multifactorial, no necesariamente inmediata ni directamente vinculada a la intervención inicial?
Otros de los cuestionamientos que la junta contestó fueron:
- Conforme el cuadro de salud de quien fuera en vida Silvina Luna, ¿la intervención médica postoperatoria fue totalmente dirimente y necesaria en el resultado muerte?
- Indíquese si, conforme al estado del arte de la medicina y las especialidades habilitadas legalmente al momento de la intervención, existía algún procedimiento médico, quirúrgico o terapéutico que permitiera la extracción del PMMA (metacrilato) ya inyectado en el cuerpo de la paciente, o su neutralización, sin riesgo vital o daño funcional severo.
- Teniendo en cuenta que el Cuerpo Médico Forense manifestó en su oportunidad que no era posible atribuir de manera directa a la colocación de PMMA la aparición de hipercalcemia ni hipervitaminosis D, se indique qué elementos nuevos, científicos o clínicos, han surgido desde aquella conclusión forense hasta el momento actual que justifiquen una eventual modificación de criterio diagnóstico.
¿Qué había determinado la primera pericia?
Hace un año, la primera Junta Médica había realizado una reconstrucción pormenorizada del cuadro clínico de Silvina Luna desde 2008. En ese entonces, habían puesto en manifiesto la existencia de un nexo causal entre la práctica estética con metacrilato y la enfermedad sistémica que derivó en la insuficiencia renal de la ex Gran Hermano.
También habían constatado que la modelo sufrió cuadros reiterado de hipercalcemia, litiasis renal, reacciones autoinmunes y un deterioro progresivo. Antes de la cirugía estética en 2011, no presentaba alteraciones renales ni metabólicas relevantes. Los controles de laboratorio de la actriz, que incluían función renal, calcemia y otros parámetros clínicos, se encontraban dentro de los rangos normales.
Pero tras haberse sometido a una cirugía estética ese mismo año, donde le inyectaron metacrilato en glúteos, en 2013 le detectaron los primeros signos de insuficiencia renal e hipercalcemia. Al año siguiente fue internada por primera vez por insuficiencia renal e hipercalcemia, registrándose múltiples granulomas en regiones donde se le aplicó el material de relleno.
“La hipercalcemia y la insuficiencia renal fueron secundarias a una reacción granulomatosa sistémica por cuerpo extraño (metacrilato/PMMA)”, señalaron los peritos, con producción extrarrenal de vitamina D, lo que condujo a la paciente a una progresiva disfunción renal e innumerables complicaciones médicas.
También se constató la presencia de granulomas y nefrocalcinosis atribuibles a la reacción al material inyectado. Además, de que la función renal de la paciente nunca logró estabilizarse, pese a los diversos tratamientos inmunosupresores, corticoides y drogas inhibidoras del metabolismo de vitamina D que recibió la paciente.
