El sector de la lechería sufre las consecuencias de la crisis desatada por el presidente Javier Milei y la falta de respuestas del gobernador Maximiliano Pullaro. En este panorama desalentador, Pablo Riva, representante de la Confederación de Asociaciones Ruralistas de Santa Fe (Carsfe), graficó la gravedad de la situación en los últimos dos años y medio: “Seguramente han cerrado más de 200 tambos en esta etapa”, afirmó.
El fenómeno no responde a un único factor, sino a una combinación de presiones económicas y estructurales. Según Riva, uno de los principales problemas es el estancamiento del precio pagado al productor frente al aumento de los costos: “El precio que cobra el productor desde hace un año prácticamente no ha tenido movimientos, pero sí han aumentado mucho los costos”.
Esta situación empujó a muchos tamberos a abandonar el negocio o volcarse a la ganadería de carne, que hoy presenta valores más atractivos. A esto se suman problemas de infraestructura que dificultan el crecimiento por el plan de ajuste: “Hay muchos lugares donde realmente la infraestructura está muy retraída y, no solo por la cuestión de caminos, sino también por la cuestión de la electricidad”, sostuvo en declaraciones para LT10.
La pérdida del poder adquisitivo de los hogares genera una migración del consumo desde lácteos de mayor valor agregado (quesos finos, yogures, postres) hacia productos básicos o sustitutos, reduciendo los márgenes de las procesadoras. En ese sentido, el coordinador de Carsfe advirtió por una crisis en la continuidad familiar del tambo. Muchos productores actuales desalentaron a sus hijos de seguir en la actividad debido al sacrificio que implica. Riva lo explica desde su propia experiencia: “Mucho tiene que ver con los padres que nos decían: 'Esto se reniega mucho, hay mucho trabajo, dedíquense a otra cosa'. Muchos hicieron caso a eso y no hay una transferencia de generación a la generación siguiente”.
A diferencia de lo que ocurre en Córdoba o Buenos Aires, donde la escala productiva ya es mayor, Santa Fe conserva una estructura basada en el pequeño productor. “Más del 70% de los tambos de la provincia están en menos de entre 2.500 y 3.000 litros”, señaló Riva. Esta particularidad hace que la provincia sea la más afectada por la tendencia a la concentración, ya que estas unidades menores son las que más sufren para permanecer en el negocio.
Lácteos Verónica debe 3 meses de sueldo y corre riesgo de cerrar
Históricas firmas procesadoras y lácteas atravesaron ejecuciones de concurso de acreedores, quiebras o paralización de plantas. Un preocupante caso es el de la emblemática Lácteos Verónica: un grupo de trabajadores mantiene un acampe frente a las puertas de la planta en la localidad de Lehmann.
El ingreso a la fábrica es el epicentro de un conflicto que simboliza la crisis terminal de una de las firmas más tradicionales del sector. La medida de fuerza busca visibilizar una situación desesperante: la parálisis total de la producción y una deuda salarial que se arrastra desde diciembre de 2025.
Ramón Mendoza, uno de los operarios afectados, sintetizó el sentimiento de desprotección que impera en la protesta al señalar directamente a la Casa Rosada. “Lamentablemente este es un gobierno cruel, asesino de personas”, afirmó el trabajador en diálogo con radio AM 750.
La protesta no es un evento aislado, sino el resultado de ocho meses de abandono patronal. Según sostienen los empleados apostados en los portones, la empresa dejó de abonar los haberes mensuales y el aguinaldo a finales del año pasado, sumiendo al personal en una incertidumbre que derivó en la paralización total de las actividades a mediados de enero, cuando la materia prima dejó de ingresar al establecimiento.
De esta manera, lo que comenzó como un reclamo por pagos adeudados se transformó el pasado 23 de julio en un escenario de despidos masivos, cuando empezaron a llegar los telegramas de desvinculación para los 123 operarios y administrativos que aún conservaban la esperanza de reactivar la planta.
El conflicto en Lehmann sirvió para ilustrar las consecuencias de la reciente reforma laboral impulsada por el gobierno de Milei. Los trabajadores en huelga denuncian que la patronal hizo un uso estratégico de la nueva normativa aprobada en febrero para reducir costos de salida.
