Otro dato golpea a la gestión de Gustavo Sáenz en Salta. Según un informe de Ciudadana Comunicación, los sueldos del sector privado formal no lograron seguirle el ritmo a la inflación y ocho de cada diez trabajadores privados perdieron poder adquisitivo durante el último año. En mayo del 2026, la remuneración bruta promedio se ubicó en $1.828.080.
Ei informe está elaborado a partir de datos del Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA) y refleja que entre mayo de 2025 y mayo de 2026, los salarios privados aumentaron un 31,8%, mientras que los precios subieron un 36% en el NOA. La diferencia implicó una caída del 3,1% del poder adquisitivo, equivalente a una pérdida de $58.452 por mes, calculada a valores de mayo de 2026.
Al analizar los datos en su marco político, el periodo no solo coincide con la gestión de Sáenz, sino también con el inicio del mandato nacional de Javier Milei. Entre noviembre de 2023 y mayo de 2026, los salarios se incrementaron un 322,1% frente a una inflación del 337,6%. Esto implicó una caída real del 3,5% en el poder de compra promedio, equivalente a una pérdida mensual de $67.102.
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Salta: cifras por rubro
La conclusión principal del informe revela que casi el 80% de la mano de obra formal se desempeña en ramas de actividad cuyos sueldos quedaron relegados frente a la inflación en los últimos doce meses. De los quince rubros que representan más del 1% del trabajo registrado en Salta, apenas un par lograron terreno positivo: el transporte por automotor con un 4,9% y el ámbito agropecuario con un 1,1%. Por su parte, la industria tabacalera junto a las entidades gremiales y empresariales mantuvieron sus ingresos reales prácticamente sin cambios.
En la vereda opuesta, el rubro de servicios que engloba a cerca de 10.000 operarios en áreas como vigilancia, limpieza y asesorías profesionales, encabezó el deterioro con un desplome del 10,2%. A este le siguieron el sector gastronómico y hotelero con -8,6%; el comercio minorista con -5,8%; la producción de alimentos y bebidas con -5,4% y los establecimientos educativos privados con -4,5%.
La construcción no solo sufrió una merma salarial del 2,2%, sino también una contracción directa en su plantilla laboral: perdió 1.185 puestos en blanco, marcando un recorte del 8,3% interanual. Tampoco la minería no metalífera, que lidera la escala salarial entre los rubros de mayor escala, estuvo exenta del impacto negativo, registrando una baja real del 2,2%.
