A días de que finalice la temporada invernal, organizaciones sociales rechazaron el cierre del refugio provincial que albergó a personas en situación de calle. Desde las mismas exigen a Gustavo Sáenz que la asistencia continúe durante todo el año para apalear las consecuencias de la exclusión y la situación de vulnerabilidad de las personas sin hogar.
La iniciativa es impulsada por una persona en situación de calle, Mario Gabriel Gómez. Según explicó a medios locales, el objetivo es identificar a las personas que viven en esas condiciones, conocer sus necesidades y presentar un pedido formal para que vuelva a funcionar un espacio de resguardo permanente. El Hogar de Noche ubicado en 20 de Febrero 231 funcionó entre el 4 de mayo y el 5 de septiembre pasado.
Durante esos 125 días tuvo 100 plazas disponibles por jornada y registró un total de 6.900 ingresos. El espacio fue habilitado por el Gobierno de la Provincia y la Municipalidad de Salta para brindar asistencia durante los meses de otoño e invierno.
Las personas que ingresaron recibieron cena, ropa limpia, un kit de higiene y desayuno, además de un lugar protegido para permanecer entre las 20 y las 8. El 90% de quienes utilizaron el refugio fueron hombres de entre 30 y 60 años, mientras que el 10% correspondió a mujeres de entre 18 y 60 años.
Un relevamiento para dimensionar el problema
Gómez explicó que el grupo realiza un relevamiento informal, similar a un censo, para conocer cuántas personas atraviesan actualmente esta situación. También comenzaron a juntar adhesiones para acompañar el reclamo ante las autoridades.
"La iniciativa hace un tipo censo con toda la gente de la calle", explicó y precisó que entre quienes participan del reclamo también hay familias con niños. El próximo paso será elaborar una nota formal para presentar el pedido y reclamar una respuesta concreta frente a la falta de un lugar donde pasar la noche.
Entre las principales causas señaladas por Gómez aparecen la falta de empleo y las dificultades para afrontar el costo de un alquiler. A esto se suman, según el planteo realizado por quienes participan de la iniciativa, problemas de consumo de drogas y otras dificultades que pueden derivar en la pérdida de la vivienda.
La lluvia y la falta de un lugar donde descansar
Para quienes impulsan el reclamo, el cierre del refugio deja nuevamente sin una alternativa de resguardo a quienes viven en la vía pública. Las precipitaciones agravan especialmente las condiciones de quienes deben trasladarse constantemente para encontrar un techo, por lo que Gómez relató: "Nosotros buscamos un resguardo para estar bajo techo cuando llueve. Y bueno, cuando hay sol, en cualquier lado nos metemos".
También señaló que la falta de un espacio donde bañarse y descansar afecta las posibilidades de quienes buscan trabajo. Para el grupo, contar con condiciones básicas de higiene permitiría afrontar esas búsquedas laborales con mejores condiciones.
A esto se suma la necesidad de desplazarse de manera permanente. Gómez contó que policías y autoridades les solicitan que abandonen determinados lugares, lo que obliga a quienes viven en la calle a buscar otros sitios donde permanecer.
"Los policías te corren porque hay turistas y todo eso, pero nosotros vamos a descansar nada más. Y bueno, tenemos que coordinar con la gente para poder ir por otro lado hasta que nos den solución", explicó.
Qué dicen los datos oficiales
Un relevamiento realizado por el Ministerio de Capital Humano y publicado en abril de este año contabilizó a 9421 personas en situación de calle en todo el país. Puntualmente, en la provincia de Salta la cantidad es de 221.
Ese antecedente contrasta con la necesidad de actualizar la información que plantea el grupo impulsado por Gómez. El relevamiento que realizan busca conocer la situación actual y reunir elementos para reclamar políticas de asistencia durante todo el año.
El pedido apunta a que el Gobierno provincial y la Municipalidad de Salta vuelvan a habilitar un refugio permanente. El objetivo es que las personas que atraviesan una situación de calle puedan contar con un lugar para dormir, higienizarse y protegerse de las condiciones climáticas mientras buscan alternativas para salir de esa situación.
