El presidente Javier Milei volvió a expresarse en contra de la ONU al llamarla "una organización inútil que solo sirve para alimentar a una casta de parásitos" y la cuestionó por "mirar para otro lado" sobre el conflicto de las Islas Malvinas.
Al mismo tiempo, el mandatario argentino acusó al organismo de fomentar las "agendas de género, el extremismo ambiental y la inmigración descontrolada" y prometió que Argentina "no regulará de manera preventiva" a las empresas de Inteligencia Artificial (IA).
"Es momento de reconocer que el pacto sagrado en los hechos se rompió, se convirtió en una organización inútil que solo sirve para alimentar a una casta de parásitos fatalmente arrogantes disfrazados de burócratas bien intencionados", dijo Milei ante la 81º Asamblea General de la ONU, en Nueva York.
De esta manera, el Presidente insultó a las autoridades del organismo y las criticó por "permitir el caos, la violencia y el terrorismo internacional" y por "fracasar" en su rol de "garantizar seguridad colectiva y derechos humanos".
El líder de La Libertad Avanza (LLA) aseguró que la ONU lleva adelante "un control e imposición orwelliano" contra países que son "democracias liberales que cumplen las normas". Entre estas categorías ubicó a la "agenda del nuevo milenio, la agneda 2030, las agendas de género, el extremismo ambiental y la inmigración descontrolada".
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Qué dijo sobre la cuestión Malvinas
"Los supuestos defensores de derechos humanos votaron sistemáticamente en contra de Israel mientras hacían silencio contra el genocidio islámico y ante el genocidio de cristianos en África", señaló. Fue en este momento en el que el Presidente utilizó la causa Malvinas para encuadrarla como otro de los conflictos internacionales en los que el organismo no pudo mediar: "Se propuso defender la soberanía territorial de sus miembros y decidió mirar para otro lado en la situación de las Islas Malvinas".
Milei aseguró que para su Gobierno la cuestión Malvinas es "una causa nacional" e hizo mención a las sanciones que impulsó contra empresas vinculadas al proyecto hidrocaburífero Sea Lion en inmediaciones de las islas. "Durante demasido tiempo los gobiernos argentinos opataron por una defensa discursiva, nosotros optamos una defensa pacífica, práctica y efectiva", apuntó.
En ese sentido, agregó: "Argentina no se va a sentar a esperar que la ONU y la comunidad internacional estén a la altura, va a tomar cartas en el asunto".
Milei y la regulación de la IA
Por otro lado, el economista libertario también se refiiró al desarrollo de la Inteligencia Artificial y anunció que el país tendrá "el compromiso de no regular de manera preventiva" esta tecnología. "Cuando escuchamos que el Estado debe controlar la IA, conviene recordar algo elemental: el Estado no es una criatura abstracta, sino hombres, funcionarios y burócratas. Concederle el control sobre la innovación es concederle a algunos la facultad de limitar lo que los demás pueden crear", indicó.
Mientras los CEO de las principales empresas tecnológicas de IA comienzan a pedir una incipiente regulación, el mandatario argentino deseó que Argentina sea "el lugar más competitivo" para su desarrollo y dio detalles de su plan.
"Tenemos los minerales críticos, la energía, el talento y la capacidad para competir en cada eslabón, con un marco jurídico de vanguardia y el compromiso de no regular de manera preventiva. Responsabilidad limitada para las empresas que operen con agentes de IA y beneficios fiscales", cerró.
La respuesta de Reino Unido por Malvinas
Pocas horas después del discurso, el Reino Unido reiteró que "no tiene dudas" sobre su soberanía en las islas y tildó de "acoso" e "intento totalmente inaceptable" que el Gobierno argentino quiera imponer sanciones a empresas petroleras británicas.
"Los continuos esfuerzos por obstaculizar y acosar a las empresas internacionales involucradas en los hidrocarburos de las Islas Malvinas, y en otras industrias de las Islas Malvinas, constituyen un intento totalmente inaceptable de ejercer jurisdicción extraterritorial y carecen de justificación alguna en el derecho internacional", indicó el Reino Unido en un comunicado oficial.
Por otro lado, Londres criticó a la Argentina por no reconocer el derecho a la autodeterminación de los isleños, quienes "tienen tanto derecho a determinar su condición política y a perseguir libremente su desarrollo económico, social y cultural como cualquier otro pueblo".
"Los isleños han dejado claro su abrumador deseo de que las Islas Malvinas sigan siendo un territorio de ultramar del Reino Unido. No puede haber diálogo sobre soberanía a menos que los isleños así lo deseen", indicaron.
