El Ministerio de Justicia solicitó el cese de la prisión domiciliaria de la referente de la Organización Barrial Túpac Amaru, Milagro Sala para que cumpla su condena en una unidad penitenciaria. Según informaron desde esa cartera, la Subsecretaría de Derechos Humanos reiteró ante la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) el pedido de cese de la medida que mantiene ese beneficio para Sala desde 2017. En el Ejecutivo sostienen que la dirigente social tiene que terminar de purgar la pena “tras las rejas”.
"Es propaganda de la gente de (Javier) Milei que quiere que vaya a la cárcel, pero ellos no son parte de la causa", consideró Milagro Sala en declaraciones a El Destape, luego de tomar conocimiento del pedido del gobierno libertario ante la CIDH.
En un comunicado de prensa donde se hace mención al contenido del escrito enviado a la corte internacional, la cartera que conduce Mariano Cúneo Libarona sostuvo que la “exlegisladora jujeña condenada por delitos vinculados a asociación ilícita, fraude a la administración pública, extorsión y amenazas, debería estar cumpliendo su condena en la cárcel, sin privilegios, como ocurre con el resto de los delincuentes”. Además, precisó que “la Sra. Sala registra una condena firme de quince años de prisión e inhabilitación absoluta por los delitos mencionados”.
Con relación a la presentación realizada ante el tribunal internacional, el Ministerio señaló que la Subsecretaría “rechazó las alegaciones de ‘hostigamiento judicial’ formuladas por la defensa y acompañó documentación sobre la situación actual de la condenada”. En ese sentido, explicó que “esa evidencia da cuenta de un hecho objetivo: Milagro Sala violó las condiciones de la prisión domiciliaria al cambiar de ubicación sin autorización del juez”.
La comunicación oficial detalló también que “ese incumplimiento activó alertas del sistema de monitoreo electrónico y motivó medidas de verificación y control propias del régimen de ejecución penal”, y advirtió que “presentar esas medidas como ‘hostigamiento’ busca invertir la carga de los hechos y fabricar un relato para sostener un privilegio”.
En ese contexto, el Ministerio de Justicia afirmó que “la República Argentina cumple con sus obligaciones internacionales”, aunque remarcó que “esta medida de la Corte Interamericana se transformó en un claro beneficio que mantiene en la comodidad de su hogar a un criminal que robó a los pobres, pese a tener una condena firme”.
La cartera subrayó que “en la nueva Argentina del Presidente Javier Milei se terminaron los privilegios de la casta que se enriqueció a costa de los argentinos de bien”, y concluyó: “los derechos humanos están para proteger a las personas, no para blindar a condenados y garantizar su impunidad”. “Hay un solo lugar para los criminales: la cárcel”.
Milagro Sala: de la cárcel común a la prisión domiciliaria
Milagro Sala estuvo detenida en una cárcel común antes de acceder al régimen de prisión domiciliaria. Tras su detención en enero de 2016, la dirigente social fue alojada en el penal de mujeres de Alto Comedero, en la provincia de Jujuy, donde permaneció durante distintos períodos bajo prisión preventiva en el marco de las causas judiciales en su contra.
En julio de 2017, a partir de medidas provisionales dictadas por la Corte Interamericana de Derechos Humanos, la Justicia dispuso que dejara el establecimiento penitenciario y fuera trasladada a un régimen alternativo de detención. Inicialmente fue alojada en una vivienda bajo custodia y, posteriormente, quedó bajo prisión domiciliaria, modalidad en la que continúa desde entonces y que actualmente el Ministerio de Justicia busca revertir para que cumpla su condena en una unidad penitenciaria.
