La crisis que atraviesa al sector frigorífico de Santa Fe se profundizó durante el primer semestre de 2026. La faena provincial cayó un 10% interanual y buena parte de los establecimientos trabaja por debajo de su capacidad, en un escenario marcado por la menor demanda interna, el aumento de los costos y las dificultades para sostener los márgenes de rentabilidad.
El panorama quedó expuesto tras el conflicto en el frigorífico Don Juan, donde 27 trabajadores fueron desvinculados en las últimas semanas y otros 25 puestos quedaron vinculados a la continuidad de la planta. Sin embargo, desde la Cámara de Frigoríficos de Santa Fe (Cafrisa) remarcaron que la situación excede a ese establecimiento y alcanza a buena parte de la actividad provincial.
“Independientemente de la particularidad de este frigorífico, la situación de todos los frigoríficos de la provincia, fundamentalmente de consumo, es bastante compleja”, sostuvo Sebastián Bendayán, gerente de Cafrisa, en diálogo con Aire de Santa Fe.
Según explicó, el deterioro comenzó a profundizarse aproximadamente un año atrás, cuando se produjo una recomposición del precio del ganado en pie que no habría sido acompañada por el consumo. El resultado se reflejó en los niveles de actividad: “Nosotros tenemos, por ejemplo, para que se den una idea, en el primer semestre del año un 10% menos de faena, cotejado con igual período del año anterior”, señaló.
Plantas con capacidad ociosa y menos horas de trabajo
La menor actividad también modificó el funcionamiento de las plantas frigoríficas. Bendayán aseguró que buena parte de los establecimientos dejó de trabajar a plena capacidad. “En su mayoría están con una capacidad ociosa. No están funcionando al 100% o al 90% de su capacidad”, explicó. En algunos casos, incluso, las empresas optan por no faenar un día a la semana para evitar los costos que implica mantener las instalaciones funcionando cuando el nivel de actividad no lo justifica.
El impacto también llega a los trabajadores. Si bien desde Cafrisa señalaron que, salvo situaciones particulares como la de Don Juan, no hubo una pérdida generalizada de puestos de trabajo en el sector, sí existe una reducción significativa de las horas trabajadas.
“Si están usualmente trabajando 180, 190, hasta 200 horas, esos trabajadores no están perdiendo su fuente laboral, pero están trabajando 140 horas”, explicó Bendayán. La consecuencia es una reducción de los ingresos aun cuando se conserve el puesto. “De alguna manera se está cuidando la fuente laboral, pero están cobrando menos”, resumió.
El caso Don Juan representa una de las situaciones más graves. El establecimiento atraviesa dificultades productivas y financieras y desvinculó a 27 trabajadores, mientras que otros 25 puestos quedaron comprometidos con la continuidad de la actividad.
El conflicto había motivado la intervención del Ministerio de Trabajo de Santa Fe, que analizó alternativas como un esquema de suspensiones para evitar que la situación derivara en más despidos. El ministro Roald Báscolo había relacionado la situación de los frigoríficos orientados al mercado interno con la caída del consumo de carne.
El fuerte impacto de los costos energéticos
Uno de los principales problemas señalados por la Cámara es el aumento del costo de la energía. Bendayán puso como ejemplo casos en los que las empresas pasaron de afrontar facturas de electricidad de alrededor de $25 millones a montos de hasta $80 millones.
“El servicio en un promedio se duplicó y hasta se triplicó”, aseguró. Según explicó, en julio se modificó el esquema de subsidios para determinadas empresas y los frigoríficos alcanzados comenzaron a absorber mayores costos energéticos.
El dirigente aclaró que el incremento mencionado no correspondió directamente a la Empresa Provincial de la Energía, sino a los costos del mercado mayorista. “Eso no lo podés volcar al precio y lo tenés que absorber vos como empresa”, sostuvo.
Así, el sector enfrenta una combinación de menor faena, capacidad ociosa, caída del consumo, reducción de horas laborales y aumento de costos. Para Cafrisa, el escenario todavía está lejos de mostrar una recuperación. “Esa es la preocupación que tenemos nosotros del sector”, resumió Bendayán. “No se termina de reactivar”.
