Tras el impacto de la fuerte crisis en el sector comercial catamarqueño, desde la Unión Comercial de la capital advierten por el incremento de locales cerrados en la provincia. En este sentido, le exigieron el reclamó de medidas impositivas urgentes a Raúl Jalil para frenar los cierres. Así, solicitaron reducción o suspensión transitoria de Ingresos Brutos y una refinanciación de las deudas con ARCA.
El presidente de la Unión Comercial de Catamarca, José “Pepe” Martínez, afirmó que los "comercios no están bien" y que "necesitan una mano", según informó El Esquiu. El referente gremial exigió para el comercio un esquema fiscal equiparable al de la industria y el turismo.
De acuerdo a los a los últimos registros, en la capital catamarqueña bajaron sus persianas 450 locales en los últimos tres años. Lo que empezó como una seguidilla de persianas bajas sobre la emblemática peatonal Rivadavia terminó desplazándose hacia los barrios y corredores periféricos de la capital.
La advertencia coincide con un contexto de estancamiento: de acuerdo con la CAME, si bien las ventas minoristas pyme mostraron un leve repunte interanual del 0,3% en septiembre, sufrieron un retroceso del 1,2% frente a agosto y arrastran un declive acumulado del 2,1% en el año.
Martínez también apuntó contra la venta no regulada en la Plaza 25 de Mayo y demandó habilitaciones formales para garantizar condiciones de competencia justa. Respecto a la reactivación del casco céntrico y la peatonal, pronosticó un proceso lento, condicionado por la necesidad de ajustarle los precios a los alquileres comerciales.
Ola de despidos en Catamarca
El gremio de empleados de comercio de Catamarca viene manifestando su preocupación por la ola de despidos y el cierre de locales en la provincia. Ante este panorama, desde el sector afirman que se necesitan respuestas y soluciones urgentes de parte del gobierno de Raúl Jalil.
La situación crítica se extiende por todo la provincia y "existe preocupación entre los trabajadores activos por la posibilidad de perder sus puestos", señaló el secretario general del Centro de Empleados de Comercio, Roberto González a Radio Esquiú 95.3.
El dirigente gremial alertó sobre la situación del sector comercial recordando un antecedente lamentable: el cierre del supermercado de la terminal de Catamarca, que se produjo que principios de año y dejó a 31 familias sin ingresos.
A fines de agosto, el gremialista también se pronunció sobre esta crisis en medios de comunicación catamarqueños y sostuvo que la situación se agrava por los altos costos de los alquileres comerciales, fijados por propietarios que no contemplan el desplome de la facturación.
