El Banco Central (BCRA) volvió perder reservas de una manera masiva, en medio de una crisis económica y financiera a la cual no se le encuentra solución. En sólo una jornada, la autoridad monetaria sufrió un descenso mayor a U$S 3.000 millones.

Producto de la crisis financiera y económica, el Gobierno se vio obligado a devolver gran parte del préstamos otorgados por bancos. Argentina pagó U$S 2.615 millones en el marco de contratos de recompra con entidades financieras (REPO), según indicó el Ministerio de Hacienda. Respecto a ayer, los activos cayeron por U$S 3.016 millones y se ubicaron en U$S 59.390 millones.

Esta medida fue el principal motivo de la caída de las arcas del ente rector, que rompió el umbral de los U$S 60.000 millones. Cabe recordar que las reservas de libre disponibilidad equivalen a sólo U$S 16.000 millones, menos de un tercio de la totalidad.

En las dos jornadas negras posteriores a las elecciones primarias, los agentes individuales y compañías retiraron U$S 733 millones de las cajas de ahorro, cuentas corrientes y plazos fijos, de acuerdo a los números definitivos que publica el Central. El presidente de la entidad, Guido Sandleris, señaló que el BCRA seguirá utilizando reservas para intervenir en el mercado siempre y cuando lo considere necesario.