En un acto de total irresponsabilidad, el Gobierno sobreestimó los ingresos que el país tendrá en 2020 en el marco del préstamo otorgado por el FMI. El cálculo erróneo fue de U$S 2.000 millones.

Para el año que viene, la secretaría de Finanzas, a cargo de Santiago Bausilli, previó que necesitará U$S 16.000 millones, de los cuales una parte, estima, podrá renovar con el mercado. Así, la deuda nueva a emitir sería de U$S 5200 millones.

Sin embargo, en la contabilización de los recursos, desde el Gobierno sumaron U$S 2000 millones de más en los desembolsos que se planea envíe el Fondo. Si bien son cuatro por menos de U$S 1000 millones cada uno a lo largo de 2020, que equivalen a U$S 3900 en total, en el programa financiero presentado a inversores se prefijaron U$S 5900 millones.

De hecho, ese monto va a ser el total a recibir entre 2020 y 2021. En el entorno de Nicolás Dujovne buscaron restarle importancia a este error. "Fue por simplificación, de todo lo que resta recibir del FMI", dijeron a El Cronista.