A pesar de que el aguinaldo siempre representa una buena noticia para los trabajadores, el monto adicional no servirá para recomponer la pérdida del salario desde que Mauricio Macri llegó a la presidencia. La caída más grande se dio tras la megadevaluación de 2018.

Llegó junio y todos los trabajadores esperan cobrar el Sueldo Anual Complementario. Sin embargo, el desplome del poder adquisitivo fue muy grande como para que el aguinaldo surta efecto en los bolsillos de los sectores populares.

Medido en dólares, a fines de 2015, un trabajador que cobraba el Salario Mínimo Vital y Móvil (SMVyM) recibía U$S 608. Las consecuencias de la aplicación del programa económico del Gobierno lo llevaron a U$S 502 en 2016, U$S 533 en 2017, U$S 295 en 2018 y los U$S 277 a tipo de cambio actual. En términos reales, la caída fue del 28,2%.

Ante la falta de acuerdo, el Gobierno había fijado un cronograma de aumentos en cuotas y tramos, que implicó llevar la remuneración a $ 10.700 en septiembre de 2018; a $ 11.300 en diciembre de 2018; a $ 11.300 en marzo de 2019; a $ 11.900 en mayo y a $ 12.500 a partir de junio. Sin embargo, tras la corrida cambiaria de principios de año y para frenar  reclamos, Macri adelantó por decreto el monto de junio a marzo.