El flamante presidente de la Corte Suprema de Justicia de la Nación, Carlos Rosenkrantz, está haciendo valer el poder que le otorga el cargo y, a sabiendas de que está en minoría, retrasa una serie de fallos de gran impacto social como el de la actualización de los haberes jubilatorios o la corrección del 2x1 que benefició a represores con la reducción de la pena. En este último caso, el titular del cuerpo pidió cambiar el caso que se estaba analizando.

Como mandamás del máximo tribunal del país, el exrector de la Universidad San Andrés tiene la potestad de definir cada martes en la reunión de acuerdos que se realiza en el cuarto piso del Palacio de Tribunales qué temas se abordan y cuáles quedan relegados. El 6 de noviembre sus pares le insistieron para que acelere el tratamiento de los dos casos mencionados e incluso se confeccione un calendario con la fechas de sentencias importantes, con el fin de transparentar el funcionamiento del Alto Tribunal. De prosperar, se licuaría su potestad de manejar la agenda suprema.

Reforma previsional: el caso que más preocupa a la Casa Rosada

El “caso Blanco”, en el que se debe definir si se acepta un planteo de la Anses de utilizar un índice (RIPTE) que arroja valores inferiores para calcular el haber inicial jubilatorio en comparación con el que se utiliza desde 2009 en la mayoría de las cámaras federales, fue motivo de tironeos en la mentada reunión del martes pasado, que se realizó horas antes del almuerzo que Rosenkrantz y Elena Highton de Nolasco mantuvieron con el primer mandatario, Mauricio Macri.

La nueva mayoría que se articula con asiduidad desde el 1° de octubre y está compuesta por Ricardo Lorenzetti, Carlos Maqueda y Horacio Rosatti puso sobre la mesa en aquella jornada la necesidad de manifestarse sobre el caso antes de que concluya el 2018 -ya recorrió las cinco vocalías-. Rosenkrantz no ve con buenos ojos que se le de curso positivo a ese reclamo, que abarcaría a unos 150 mil jubilados. Esgrime, al igual que el Gobierno, el argumento de que provocaría un grave problema económico a las arcas estatales. Los cortesanos le respondieron que diversos estudios demuestran que eso no es así.

El expediente ya tiene más de 7 años. “Por la edad de los jubilados que realizaron los planteos, la Corte tiene la obligación de resolverlo y fallar de acuerdo a Derecho”, dicen desde el Tribunal Superior a El Destape.

Según afirman, “es exagerado decir que esto implica un golpe para las cuentas fiscales” tal como sostienen desde la Casa Rosada. “La Anses tiene 120 días hábiles para armar la liquidación”, argumentan y comparan el caso al de las tarifas que “se presentó como apocalíptico y no lo fue”.

El de Blanco -que los optimistas aseguran que se tratará antes de que concluya el 2018- no es el único caso sensible en materia previsional que tiene la Corte.

También se destaca un amparo colectivo para extender el caso Badaro que presentó el entonces Defensor del Pueblo, Eduardo Mondino, y ya tiene 9 años. En Badaro, la Corte ordenó aumentar en un 88,6% la jubilación por el período de enero 2002 a diciembre 2006 porque había quedado desactualizada. Este expediente no está exento de polémica. “Hay quienes dicen que si la Corte fallase, sería abstracto por la Reparación Histórica, algo que no comparto”, indicó un funcionario judicial del fuero de la Seguridad Social.

Nuevo 2x1

En la última reunión de acuerdos, la “nueva mayoría” a instancia de Horacio Rosatti le insistió a Rosenkrantz que también acelere el tratamiento del 2x1. El presidente cortesano intentó que el caso se tratase en el último encuentro del año lo que levantó la temperatura del ambiente. Tras, en un principio, ceder en su postura, el magistrado decidió modificar el segundo caso que se había elegido para difundir la renovada posición.

El mandamás del cuerpo solicitó desecharlo y buscar uno para poder explayar mejor sus argumentos. El elegido, al menos hasta el viernes, es el de José Bettoli. No faltan quienes creen que buscó ganar tiempo. Otros rechazan esa idea y aseguran que no habrá demoras porque el nuevo expediente ya está en las cinco vocalías. La “nueva mayoría” espera que se resuelva antes de fin de año. “Si no, habrá un escándalo de novela”, afirman.

Como Rosatti ya adelantó su cambio de postura respecto al caso Muiña por la sanción de una ley sobre el tema en el Congreso, un antecedente del resultado que podría esperarse en el nuevo tratamiento se dio el 30 de octubre cuando los supremos revocaron la prisión domiciliaria que había sido concedida al genocida Miguel Etchecolatz. El ex abogado de las empresas más grandes del país fue el único que no acompañó la decisión: se amparó en una cuestión de forma. La votación terminó 4 a 1.

Calendario cortesano

Con el argumento de la necesaria transparencia, la “nueva mayoría circunstancial” pidió que se confeccione un calendario con los casos más importantes a tratar -con fechas incluidas- de aquí a fin de año.

La intención es desarrollar el mecanismo a lo largo de 2019 con los fallos “trascendentales”. De concretarse, Rosenkrantz perderá la potestad de todo presidente cortesano que es la administración de la agenda.

Entre quienes impulsan esta ideas sostienen que dichas fechas “deberían estar publicadas en la web de la Corte para conocimiento de todos. Para que la sociedad sepa qué es lo que sale y cuándo”, destacan. Y afirman que hay una suerte de consenso para avanzar con la medida.