Polonia formalizó este viernes su salida de la Convención de Ottawa, el acuerdo marco de Naciones Unidas que prohíbe la producción y uso de minas antipersonales. Desde Varsovia celebraron la medida al denunciar el "debilitamiento" de la seguridad de la OTAN en su frontera este, lo que -según ellos- deja expuesto al país en sus fronteras con Bielorrusia y el enclave ruso de Kaliningrado frente a la avanzada rusa sobre Ucrania de los últimos meses.
El primer ministro polaco Donald Tusk argumentó hoy mismo que el país enfrenta una situación crítica que amerita "el uso de todas las herramientas disponibles" para garantizar su seguridad nacional.
Con el comienzo de la guerra en Ucrania el 20 de febrero de 2022, varios países del este de Europa y miembros de la OTAN denunciaron sentirse inseguros ante el avance militar de Moscú sobre Ucrania, país interesado en incorporarse al acuerdo militar del Atlántico Norte y la Unión Europea.
Uno de los primeros fue el premier polaco de entonces, el conservador Mateusz Morawiecki, quien pidió sanciones "inmediatas" contra Rusia en solidaridad con su par ucraniano, Volodímir Zelenski. Tusk, también conservador y sucesor de Morawiecki en 2023, mantuvo su misma postura respecto a la guerra y fue más allá: en dos años aumentó drásticamente el presupuesto militar, pasando del 4% en 2024 al 4,7% en 2025. Tusk asegura que Polonia no está exenta de sufrir agresiones rusas a futuro y lanzó su proyecto de defensa "Escudo del Este", una línea defensiva que se extenderá por 700 kilómetros y que está valorada en unos 2.300 millones de euros, que ya está en construcción.
A partir de esto, el premier polaco avisó en 2025 que Polonia se retiraría de la Convención de Ottawa dada su necesidad de garantizar la defensa fronteriza con las minas terrestres, prohibidas en 1999 por la propia Convención durante la desmilitarización global post guerra fría.
"El Escudo del Este permitirá minar la frontera en apenas 48 horas en caso de amenaza inminente", aseguró Tusk este jueves en conferencia de prensa, horas antes de la entrada en vigor de la salida de Ottawa. Junto a él estuvo el ministro polaco de Defensa, Władysław Kosiniak-Kamysz, quien aseguró que la salida del tratado forma parte de una estrategia polaca "de equilibrio militar" con Moscú.
"Polonia no puede aceptar una asimetría creada por las restricciones humanitarias, mientras Rusia emplea masivamente minas en Ucrania", aseguró Kosiniak-Kamysz durante la charla.
Las reacciones a la salida de Polonia del acuerdo
Desde el Gobierno polaco aseguraron sostiene que las nuevas minas se diseñarán para el "uso estrictamente militar", con mecanismos de autodestrucción y mapas precisos de los campos minados. En paralelo, algunas organizaciones humanitarias y sectores de la oposición criticaron la medida, por considerar que aumentará el riesgo para civiles y migrantes que atraviesan a la frontera a pie de manera clandestina desde Bielorrusia.
Varsovia se suma así a Finlandia y a los países bálticos, que también salieron del acuerdo de Ottawa en los últimos meses y que actualmente crearon una barrera defensiva desde el Báltico hasta el Ártico, alegando también una necesidad de defensa ante Rusia.
