Al menos 14 personas murieron el domingo en un presunto ataque suicida con bomba perpetrado frente a una comisaría del noroeste de Pakistán, informaron un equipo de rescate y un responsable de la policía regional, en un momento en que el país se enfrenta a una insurgencia cada vez más extendida.
La explosión tuvo lugar en la zona de Kabal, en Swat, un distrito de la provincia pakistaní de Khyber Pakhtunkhwa.
El domingo se estaba celebrando en la misma zona una concentración de vecinos en apoyo a la policía, pero no quedó claro de inmediato si dicha concentración era el objetivo previsto.
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Fida Hussain, un responsable regional de la policía, dijo que entre las víctimas había cinco agentes de policía y ocho civiles. Según declaró a Reuters, se cree que la decimocuarta persona era el autor del ataque suicida.
Al menos 18 personas resultaron heridas, según un comunicado de la policía. En él se indicaba que se había puesto en marcha una operación para detener a cualquier persona que pudiera haber colaborado en el ataque.
El grupo militante Tehreek-e-Taliban Pakistan reivindicó la autoría del atentado en un comunicado.
El primer ministro Muhammad Shehbaz Sharif expresó en un comunicado su "profundo dolor y pesar por el ataque suicida".
La actividad militante en las zonas fronterizas de Pakistán ha aumentado considerablemente en los últimos meses, dirigiéndose principalmente contra el ejército y la policía.
El Gobierno pakistaní culpa a los talibanes afganos de esta escalada y los acusa de prestar apoyo a los militantes. El Gobierno talibán ha negado las acusaciones.
Con información de Reuters
