Agustín "Soy Rada" Aristarán y Fer Metilli forman una de las parejas más particulares del ambiente artístico argentino. Unidos por el humor y el trabajo escénico, construyeron una relación con acuerdos propios, lejos de algunas convenciones tradicionales. Aunque suelen aparecer rumores sobre su situación sentimental, ambos mantienen el vínculo y comparten una mirada muy personal sobre el amor.
Quién es Fer Metilli, la pareja de Soy Rada
Fer Metilli es actriz y humorista, con una trayectoria vinculada al teatro y al mundo de la comedia. Nacida en Tandil, provincia de Buenos Aires, comparte con Soy Rada, cuyo nombre real es Agustín Aristarán, el interés por el humor y el trabajo sobre los escenarios.
Él, oriundo de Bahía Blanca, también construyó una carrera como comediante, actor y mago, con presencia en distintos formatos del entretenimiento. Esa afinidad artística se convirtió en uno de los puntos de encuentro de la pareja, que comparte códigos propios del oficio, el gusto por la improvisación y una forma directa de comunicarse.
Más allá de sus respectivas carreras, ambos encontraron una manera de sostener la relación sin dejar de lado sus espacios personales. Esa dinámica, que incluye decisiones poco convencionales para una pareja de larga duración, suele despertar curiosidad entre sus seguidores.
Cómo se conocieron Soy Rada y Fer Metilli
La historia de amor entre Soy Rada y Fer Metilli comenzó mucho antes de que se consolidaran como pareja. Se conocieron hace 14 años, mientras grababan el piloto de un programa. En aquel primer encuentro no surgió una relación sentimental y cada uno continuó con su vida.
Tiempo después, volvieron a coincidir y el vínculo tomó otro rumbo. Esa segunda oportunidad marcó el comienzo de una relación que, con los años, se afianzó sobre la base de intereses compartidos y acuerdos personales.
El humor ocupa un lugar central en esa conexión. Los dos provienen del ambiente artístico y conocen las particularidades de una profesión que exige creatividad, exposición pública y tiempos de trabajo cambiantes. Esa experiencia en común también les permite compartir una mirada similar sobre distintas situaciones de la vida cotidiana.
Por qué Soy Rada y Fer Metilli decidieron no tener hijos juntos
Uno de los temas sobre los que la pareja habló públicamente es la decisión de no tener hijos en común. En una entrevista con la revista CARAS, dentro del ciclo +CARAS, Fer Metilli explicó que esa cuestión nunca representó un conflicto entre ambos. “A Agustín no lo decepcionó esta decisión. Cero. Por eso estamos juntos hace once años”, sostuvo la actriz durante la entrevista.
Rada ya es padre de Bianca y, según contó Metilli, siempre expresó con claridad que no siente la necesidad de volver a ser padre. Al mismo tiempo, comprende y respeta la postura de su pareja respecto de la maternidad.
La decisión forma parte de una dinámica basada en el diálogo y el respeto por las elecciones individuales. En lugar de convertirse en un motivo de tensión, el tema fue abordado de manera explícita, sin que ninguno tuviera que modificar sus deseos para sostener la relación.
Cómo es la relación de Soy Rada y Fer Metilli puertas adentro
Otra particularidad de la pareja es que Soy Rada y Fer Metilli no viven bajo el mismo techo. Cada uno conserva su propia casa, una organización que consideran importante para mantener sus espacios y su independencia.
La modalidad se aleja del modelo tradicional de convivencia, pero responde a una decisión compartida. Para ambos, el vínculo no depende necesariamente de compartir una vivienda, sino de los acuerdos que construyen y de la manera en que eligen estar juntos.
Los rumores de separación también aparecen con frecuencia en los medios y las redes sociales. Frente a esas versiones, suelen responder con humor y desmentir las especulaciones, en sintonía con el estilo que caracteriza sus carreras.
Así, la historia de Soy Rada y Fer Metilli se sostiene sobre una combinación de complicidad, proyectos personales y libertad. Una relación que encontró su propio funcionamiento, sin necesidad de ajustarse a las expectativas ajenas.
