El BCRA logró comprar apenas un tercio del récord liquidado por agro, petróleo y minería

Mientras la Bolsa de Comercio de Rosario estima que el agro, la energía y la minería generarán en 2026 la mayor liquidación de divisas de la historia argentina, el Banco Central continúa mostrando dificultades para apropiarse de esos dólares y fortalecer sus reservas internacionales.

17 de julio, 2026 | 17.00

La proyección de la Bolsa de Comercio de Rosario anticipa una liquidación récord de 57.168 millones de dólares en 2026 impulsada por el agro, Vaca Muerta y la minería. Solo en el primer semestre, estos tres sectores ingresaron ya 27.375 millones de dólares. Sin embargo, los datos oficiales del Banco Central hasta mayo muestran que la autoridad monetaria apenas acumuló 9.756 millones de dólares en el mercado de cambios, mientras las personas humanas adquirieron 14.033 millones. La comparación expone las dificultades del Gobierno para transformar el mayor ingreso de divisas comerciales en reservas internacionales, lo que, en palabras del ministro de Economía, sería "la diferencia entre comprar dólares y acumular reservas". En este caso, al Gobierno se le dificultan ambas, mientras las personas humanas se dolarizaron más que la entidad que dirige Santiago Bausili.

En un esquema de apertura de la cuenta capital, alta flexibilización en el acceso a la compra de dólares para el sector privado, se contrapone con una política que tiene en la acumulación de reservas su principal eje. Un eje en movimiento que no logra consolidarse para seguir sosteniendo la ilusión del dólar barato. Los números del Informe Cambiario del Banco Central muestran que hasta mayo la autoridad monetaria acumuló compras netas por 9.756 millones de dólares en el mercado de cambios. En el mismo período, las personas humanas realizaron compras netas de moneda extranjera por 14.033 millones de dólares, una cifra superior a la adquirida por la propia autoridad monetaria y que no incluye la dolarización y remisión de utilidades de las empresas. En criollo, aun cuando el país atraviesa un período de fuerte ingreso de dólares provenientes de sus principales sectores exportadores, el sector privado absorbió una cantidad mayor de divisas que la incorporada por el Banco Central. Esta es el principal limitante del proceso de acumulación de reservas. 

Más allá de cómo se distribuyen las compras, el dato más importante es el ingreso récord de los tres sectores más competitivos que tiene hoy la economía extractivista de Milei. El informe difundido por la Bolsa de Comercio de Rosario, que por primera vez consolidó las proyecciones del complejo agroindustrial, energético y minero para estimar el flujo total de divisas comerciales. Según ese trabajo, elaborado por Tomás Rodríguez Zurro, Guido D'Angelo y Julio Calzada, la liquidación conjunta de esos tres sectores alcanzaría 57.168 millones de dólares este año, por encima del récord previo de 56.722 millones registrado en 2022 y también superior a los 50.381 millones liquidados durante 2025.

La magnitud de esa proyección resulta significativa porque reúne a los tres principales generadores de dólares comerciales de la economía argentina y refleja un cambio estructural en la composición de las exportaciones. El informe sostiene que "la consolidación de estos tres complejos permite dimensionar la magnitud del ingreso de divisas comerciales del país y, sobre todo, capturar un cambio de composición que se viene gestando en los últimos años: el peso creciente de la energía de la mano del desarrollo de Vaca Muerta y del salto exportador de ese sector; y de la minería, que complementan y estabilizan un flujo históricamente dominado por el agro y su marcada estacionalidad".

Ese cambio estructural aparece como uno de los principales argumentos de quienes sostienen que Argentina ingresó en una etapa de mayor capacidad para generar divisas genuinas. Sin embargo, la evolución de las reservas muestra que ese incremento del flujo exportador todavía no encuentra un correlato equivalente en el balance del Banco Central. El informe del BCRA refleja que el Banco Central compró en mayo 2.601 millones de dólares en el mercado de cambios, mientras el Tesoro adquirió otros 150 millones. En paralelo, "las 'Personas humanas' realizaron compras netas de moneda extranjera por 2.667 millones de dólares", de las cuales 1.804 millones correspondieron a compras de billetes y 408 millones a giros de divisas sin un destino específico informado por la autoridad monetaria.

La comparación resulta llamativa porque, aun en un mes en el que el Banco Central terminó comprador en el mercado oficial, las personas físicas demandaron una cantidad superior de dólares. El mismo comportamiento se replica en el acumulado anual. Hasta mayo, las compras oficiales ascendieron a 9.756 millones de dólares, mientras que la demanda de las personas humanas alcanzó 14.033 millones.


El informe de la Bolsa sostiene que el ingreso de divisas no solo crecería, sino que además modificaría el comportamiento histórico del mercado de cambios. Según el estudio, "la principal novedad de esta actualización se encuentra en las perspectivas para el segundo semestre del año". Los autores proyectan que "la liquidación del segundo semestre alcance los 29.793 millones de dólares, superando a los 27.375 millones del primer semestre". Esa previsión representa un cambio respecto del patrón habitual de la economía argentina, donde el ingreso de dólares suele concentrarse durante la cosecha gruesa para luego disminuir durante la segunda mitad del año. En esta oportunidad, la expansión de las exportaciones energéticas y mineras aparece como el factor que modificaría esa dinámica.

El informe señala que "tradicionalmente, el ingreso de divisas se concentra en la primera mitad del año, al calor de la cosecha gruesa del agro, para luego enfriarse en el último tramo del año". Sin embargo, agrega que "la incorporación estructural de la energía y la minería, flujos menos dependientes del calendario agrícola y en expansión, estaría modificando ese comportamiento: el segundo semestre ya no muestra el enfriamiento típico e incluso superaría al primero".  En términos de política económica, esa modificación implicaría que el Banco Central podría contar con un flujo más estable de dólares comerciales a lo largo del año. Sin embargo, los datos oficiales disponibles hasta mayo muestran que esa mayor disponibilidad de divisas todavía no se traduce en una acumulación equivalente de reservas.

El cambio en los aportantes de dólares

En el caso del agro, la Bolsa proyecta una liquidación de 34.897 millones de dólares durante 2026, aunque esa cifra representa un ajuste respecto de estimaciones anteriores debido a la caída esperada en los precios internacionales. Aun así, el complejo agroexportador continúa siendo el principal generador de dólares comerciales del país. En minería, la expectativa es todavía más expansiva. El informe señala que las exportaciones podrían superar los 9.000 millones de dólares, luego de haber alcanzado 6.075 millones en 2025. De concretarse esa proyección, el sector explicaría "más del 10 por ciento de las exportaciones argentinas", consolidándose como uno de los principales aportantes de divisas.

Los autores del informe agregan que "en el primer cuatrimestre de 2026 la minería registró ingresos netos por comercio exterior de bienes por 2.927 millones de dólares, un 88 por ciento más que en igual período de 2025". Además, destacan que, debido al bajo nivel de importaciones necesarias para la actividad, "la minería se consolida como aportante neto de divisas, con un flujo estable a lo largo del año".

El tercer componente de esa transformación es el sector energético. El desarrollo de Vaca Muerta continúa modificando el perfil exportador argentino y explica buena parte del crecimiento esperado para los próximos años. El informe proyecta un incremento del 16% en la extracción de petróleo que permitiría alcanzar "la mayor producción petrolera de la historia argentina", superando incluso el récord registrado en 1998. Ese aumento de la producción tiene impacto directo sobre el comercio exterior. Según la Bolsa, durante la primera mitad del año "la balanza energética marcó el mayor superávit de la historia argentina para un primer semestre", con un saldo superior a 6.987 millones de dólares, mientras las exportaciones energéticas habrían crecido un 52 por ciento.

Las perspectivas hacia fin de año mantienen esa tendencia. El trabajo estima que las exportaciones de combustibles y energía podrían superar los 14.400 millones de dólares, impulsadas tanto por el crecimiento de la producción como por la entrada en funcionamiento del oleoducto VMOS, cuya capacidad adicional permitiría incrementar las exportaciones de crudo. En ese contexto, la distancia entre la capacidad exportadora de la economía y la acumulación efectiva de reservas aparece como uno de los principales desafíos de la política cambiaria.

El Gobierno sostiene que el nuevo esquema macroeconómico permite un funcionamiento más libre del mercado de cambios y que las reservas pueden fortalecerse por distintas vías. Sin embargo, las cifras oficiales muestran que, hasta mayo, la autoridad monetaria solo logró incorporar una porción limitada del ingreso de divisas generado por el sector externo. A esto se suma la presión cambiaria que se intensificará el año próximo, que es preelectoral y que históricamente conlleva una mayor dolarización de cartera.