Miércoles 26 de Agosto del 2026 Mie 26 Ago
Cotizaciones
Dólar Oficial $1535
Dólar Tarjeta $1995.5
Dólar Blue $1555
Dólar CCL $1606.8
Euro $1688.03
Riesgo País 515
EN VIVO

Arbitrariedades de precios regionales: en la Patagonia se paga hasta más de 10% que en el NOA

La brecha regional en los precios volvió a ampliarse en julio. La Patagonia pagó 8,5% más que el promedio nacional, mientras el NOA quedó 2,1% abajo. La diferencia entre ambas regiones llegó a 10,6 puntos, casi el doble que un año atrás.

26 de agosto, 2026 | 17.28

La diferencia de precios entre las regiones argentinas volvió a ampliarse y alcanzó en julio uno de sus mayores niveles de los últimos años. La Patagonia pagó, en promedio, un 8,5% más que el conjunto del país por los mismos productos relevados en supermercados, mientras que el Noroeste Argentino (NOA) se ubicó 2,1% por debajo del promedio nacional. La distancia entre ambas regiones llegó así a 10,6 puntos porcentuales, casi el doble de la registrada un año atrás. 

El dato surge del Pulso Regional de Precios (PR), elaborado por el Centro de Estudios en Competitividad y Economía (CECN) de la Universidad de San Andrés a partir de la información del Sistema Electrónico de Publicidad de Precios Argentinos (SEPA), que reúne diariamente más de un millón de precios de supermercados. El indicador permite observar una dimensión de la economía que queda oculta detrás del promedio nacional de inflación: un mismo producto puede tener precios muy diferentes según el lugar donde se compre.

Este proyecto lo hacemos colectivamente. Sostené a El Destape con un click acá. Sigamos haciendo historia.

SUSCRIBITE A EL DESTAPE

El relevamiento muestra además que la diferencia entre Patagonia y NOA no es un fenómeno nuevo, aunque sí volvió a ampliarse después del proceso de compresión de precios relativos que siguió a la devaluación de diciembre de 2023. La Patagonia volvió a quedar como la región más cara respecto del promedio nacional, mientras el NOA conserva la posición contraria, con los precios más bajos en términos relativos.

La Patagonia alcanzó un desvío de 8,5% respecto del promedio nacional, su registro más alto desde comienzos de 2023. En el otro extremo, el NOA quedó 2,1% por debajo. La diferencia entre ambos extremos fue de 10,6 puntos porcentuales, cuando un año atrás era prácticamente la mitad.

El INDEC había informado que el IPC nacional de julio fue de 2,1%, mientras que el NOA registró 2,0%. Es decir, la región norte tuvo una inflación apenas inferior al promedio del país, pero eso no significa que los productos sean más caros o más baratos en términos absolutos. Una cosa es la velocidad a la que suben los precios y otra el nivel que alcanzaron después de años de aumentos. 

Los centros de producción

La explicación principal de la brecha regional aparece en la estructura productiva y logística del país. El análisis del CECN-UdeSA plantea que la Patagonia tiende a ser más cara en aquellos bienes que llegan desde otras regiones, debido al costo del transporte y la distancia respecto de los principales centros de producción y distribución. En cambio, en productos que la región produce localmente, los precios pueden ubicarse en niveles similares o incluso inferiores al promedio nacional.

La frase que resume el fenómeno es directa: la Patagonia es "cara en lo que le llega de afuera, todo lo que carga flete desde el núcleo productivo, y está a precio o más barata en lo que produce". Es una diferencia que no puede explicarse solamente por las estrategias comerciales de los supermercados ni por el comportamiento de los consumidores.

Argentina mantiene una estructura económica y logística altamente concentrada alrededor del centro del país. Una parte importante de la producción industrial y alimentaria se encuentra en Buenos Aires, Santa Fe, Córdoba y otras provincias de la región central. Desde allí se distribuyen bienes hacia territorios ubicados a cientos o miles de kilómetros.

Cada traslado incorpora combustible, mantenimiento, peajes, salarios, almacenamiento y tiempos de distribución. En una economía donde los costos logísticos tienen un peso relevante sobre el precio final, la distancia puede convertirse en un componente permanente del precio que paga el consumidor.

El propio esquema de precios regulados utilizado en otros momentos por el Estado contempló diferencias logísticas regionales. En el caso de la harina, por ejemplo, los costos de entrega considerados en los programas oficiales fueron superiores para el NOA, NEA y especialmente Patagonia respecto de Buenos Aires y la región Centro. En aquel esquema, la Patagonia tenía un costo logístico de referencia del 10,5%

Las diferencias con el INDEC

Cuando se informa que la inflación fue del 2,1%, ese porcentaje representa la evolución de una canasta promedio ponderada para el conjunto del país, pero no significa que una familia de Río Gallegos, una de La Rioja o una de Salta enfrente exactamente la misma estructura de precios.

El INDEC informó que en julio el NOA tuvo una inflación de 2%, apenas 0,1 punto por debajo de la media nacional. En esa región, los mayores aumentos se concentraron en Recreación y cultura, con 5,3%, Vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles, con 3,3%, y Equipamiento y mantenimiento del hogar, con 2,3%. En alimentos, las mayores variaciones acumuladas desde diciembre se registraron en verduras, tubérculos y legumbres y carnes y derivados. 

Eso muestra que una región puede registrar una inflación mensual similar a la nacional y, al mismo tiempo, mantener una estructura de precios diferente. El indicador del CECN no intenta reemplazar al IPC, sino responder otra pregunta: cuánto cuesta comprar una canasta comparable en cada región frente al promedio nacional.

La diferencia es importante porque el ingreso de los hogares no se ajusta necesariamente según los precios de cada territorio. Jubilaciones, salarios de trabajadores registrados, asignaciones y buena parte de los ingresos tienen mecanismos de actualización que no incorporan automáticamente los costos logísticos específicos de cada provincia. Por eso, cuando la Patagonia enfrenta precios superiores al promedio, el impacto no queda limitado a una diferencia estadística. Para una familia con ingresos similares a los de otra región, una canasta más cara implica una menor capacidad de compra.

El relevamiento del CECN también ofrece otra conclusión que puede ser útil para los consumidores. La mayor dispersión no aparece necesariamente en los productos industrializados o en aquellos con marcas muy conocidas, sino en categorías donde existe mayor diferencia entre comercios. Durante los últimos cinco años, Frutas y Verduras y Pescados fueron las categorías con mayor dispersión de precios entre supermercados, con valores alrededor de 7,7% por encima del promedio nacional en el indicador de dispersión. Bebidas, en cambio, presentó una dispersión menor, cercana al 3,5%.

El informe del CECN sintetiza que la Patagonia es "barata en lo que produce" y cara en aquello que debe traer desde afuera. El problema no es solamente cuánto cuesta producir, sino cuánto cuesta conectar cada territorio con el resto de la economía. En el NOA sucede, en parte, el fenómeno inverso. La región aparece como la más barata respecto del promedio nacional, aunque eso tampoco implica que sus habitantes tengan necesariamente mayor poder adquisitivo. Un precio menor sobre ingresos más bajos no significa automáticamente una mejor situación económica.

Las más vistas